Las 6 drogas emergentes de moda entre los jovenes

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"Legal Highs"

“Legal Highs”

 The 6 fashion emerging drugs among teenagers and young adults

 

El concepto de droga emergente ha venido a sustituir, por consenso, a los conceptos de drogas de diseño, drogas de síntesis o drogas recreativas. El hecho de empezar a llamar a estas sustancias como drogas emergentes no es por el hecho de la nueva creación de una sustancia tóxica sino por la aparición como nueva de una sustancia ya conocida, o utilizada con otros fines o que en muchas ocasiones son reapariciones de sustancias anteriormente conocidas y utilizadas. Estas sustancias la mayoría de las veces no están incluidas en las listas de sustancias estupefacientes o de sustancias ilegales.

The concept of emerging drug has replaced, by consensus, to the concepts of designer drugs, synthetic drugs or recreational drugs. The fact start calling these substances as drugs is emerging because of the new creation of a toxic substance but by the new appearance as a substance already known, or used for other purposes or are often recurrences of previously known and used substances. These substances most often are not included in the lists of drugs or illegal substances.

Generealmente se conocen también como “legal highs” o “smart drugs”, ya que se producen al mezclar varias hierbas o sustancias de síntesis de laboratorio, pero que al no estar incluidas en las listas de sustancias ilegales son consideradas como “legales”. Con esta apariencia de legalidad se venden en tiendas abiertas al público en las distintas ciudades, pero sobre todo, y donde se estan expandiendo de forma incontroladas estas sustancias, son las ventas que se llevan a cabo en las tiendas on line, conocidas como “smarts shops”. Según el informe anual del Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías (OEDT) de 2010, existían en la red 170 tiendas virtuales que comerciaban estas sustancias.

La mayoría de ellas etiquetadas como hierbas o mezclas de hierbas y dando la apariencia de que no son dañinas para el organismo. Sin embargo el hecho de que no son sustancias controladas por registro sanitario, hace que no se conozcan en muchas ocasiones los contenidos de estas sustancias y esto hace que no se puedan precisar sus efectos nocivos para la salud. Estas sustancias se suelen asociar a las fiestas raves o after o a la cultura clubbers o dance clubs, por ello se han llamado en algunas ocasiones como “clubs drugs”. Está claro que al igual que el mundo se ha globalizado, la venta de sustancias estupefacientes también ha tendido a esta globalización, por lo que deberan de ser combatidas por otros medios.

Hacemos hoy un pequeño resumen, que nos puede servir como guia inicial para conocer las sustancias que en la actualidad están más de moda entre los jovenes:

“Spice” o cannabinoides sintéticos: traducido al español como especias, son una mezcla de hierbas (hasta 14 diferentes se han descrito en una misma preparación) con efectos psicotrópicos, “mejorados” químicamente, de las que se desconocen en la mayoría de estas sustancias sus efectos farmacocinéticos o farmacodinámicos y sus efectos tóxicos. Además de las hierbas mencionadas, la preocupación clínica existente viene determinada tras constatarse la presencia en su composición de cannabinoides sintéticos, añadidos de forma deliberada, mucho más potentes que el tetrahidrocannabinol (THC), de las familias de los dibenzopiranos (HU-210), aminoalkil indoles (JWH-018, JWH-073, JWH-398,  JWH-250, y de los ciclohexilfenoles (CP 47,497 y el homólogo C8 del CP 47,497).

 

La afinidad por el receptor CB1 llega a ser veinte veces superior
que la del THC. Sin embargo cada día se van descrubiendo nuevos compuestos que se van añadiendo a la mezcla de hierbas, lo que dificulta su detección en las determinaciones en fluidos biológicos llevadas a cabo en urgencias o por parte de los médicos forenses en las autopsias de los consumidores.

Se suelen vender en internet como inciensos o hierbas y se envían por correo al consumidor directamente. Suelen etiquetarse como “No apto para consumo humano” y así se podrían evitar las implicaciones legales que tendrían su venta.

Catinonas o derivados del Khat: también conocidos como “sales de baño”, “bath salt”, “gatos”, “miaus”, “MEFE”, “MET”, “Cat”, “MIEW MIEW” o “4-MMC”, son sustancias derivadas de la planta del khat (Catha Edulis) utilizada como estimulante en la zona del cuerno de África, modificadas químicamente. Dentro de este grupo de sustancias destaca la Mefedrona, utilizada como alternativa “legal” a la cocaína y las anfetaminas.

La más usada es la mefedrona (4-metilmetcatinona), que es utilizada por sus propiedades euforizantes y entactógenas. Se presenta en forma de polvo blanco (de ahí su analogía con las sales de baño) o amarillento o como pastillas, pudiendo consumirse como falso éxtasis. Las vías de administración son la inhalada, la oral, la endovenosa y la intramuscular.

 

Se puede encontrar en internet en las smarts shops desde 2007 y se venden como productos de experimentación química y añaden también la coletilla de “No apto para uso en humanos”.

Es precisamente el fallecimiento de varios pacientes en Reino Unido por el consumo de esta sustancia, junto a la presión de los medios de comunicación y en general los riesgos para la salud detectados, lo que llevó a su prohibición, primero en el Reino Unido en abril de 2010, medida aprobada como directiva por la Unión Europea en el mes de diciembre. En España, desde febrero de 2011, está prohibido su distribución y consumo.

Molly (Metilona +MDMA): La presencia de esta mezcla en algunas determinaciones toxicológicas en consumidores ha llevado a pensar a los investigadores que algunas pastillas introducidas en el mercado como MDMA o extasis, en realidad se tratan de la combinación de estas dos sustancias, la Metilona y el MDMA, lo que vulgarmente en la calle se conoce como Molly. La metilona (MDMC, MDMCAT, M-1 o M3) es un derivado químico de las feniletilaminas y que pertenecería al grupo de las catinonas (es decir sería un derivado de las anteriores). Sin embargo sus efectos simpáticomiméticos se verían incrementado por llevar añadida la molécula del MDMA, provocando mayores efectos tóxicos (de hecho recientemente se ha informado de la muerte de varias personas en un concierto de música electrónica en Nueva York).

Piperazinas: conocidas como “party pills” o “herbal pills” se comercializan como cápsulas o pastillas e incluso en polvo, como sustituto del MDMA por sus efectos simpaticomiméticos, que en ocasiones son más intensos, llevando en ocasiones a convulsiones. La principal piperazina utilizada es la 1-Bencilpiperazina o BZP, que a lo largo de la historia ha sido utilizada como antihelmíntico en veterinaria y que posteriormente se iniciaron ensayos clínicos para utilizarla con las mismas funciones en humanos, pero dado sus considerables efectos secundarios se abandona este uso. Se propone como antidepresivo pero también debe de abandonarse su uso debido a los efectos simpaticomiméticos severos que ocasiona. Se consume como sustancia  “legal” en forma de comprimidos que se pueden comprar libremente en internet.

 

Óxido nitroso: De esta sustancia ya se hizo reflexión en este blog y allí se decía que recreatívamente se vienen usando para inducir un estado alterado de gran intensidad durante breves instantes, que no suelen superar el minuto. A nivel de usuarios de ocio, se le denomina vulgarmente “gas de la risa”, lo que aproxima bastante al objetivo de utilización de este compuesto.

“Crocodile” o “Krokodil”: Recientemente se ha producido la muerte de una persona en relación al consumo de esta sustancia en EEUU, lo que ha traído a la palestra su utilización. Esta droga es una mezcla de distintas sustancias, pero su base es la desomorfina, un derivado y sustitutivo de la heroína y la morfina, que se puede autofabricar, y que se obtienen de la mezcla de codeína (sobre todo obtenido de los jarabes contra la tos) con alcohol, disolventes, gasolinas y otros aceites. Dado lo fácil de su obtención y lo barato de los mismos, ha sido conocida como droga de “low cost”. Se usa en forma de inyección intravenosa, con el riesgo que conlleva la inyección de los contaminantes de estas sustancias. Se han descrito casos de necrosis cutáneo-muscular, en la zona de la inyección, produciéndose pérdidas de masa muscular exponiendo el hueso.

Sebastián Díaz About Sebastián Díaz
Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

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