El enfermo mental no es un delincuente

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Visión de la locura  por Bronzino en la  alegoría con Venus y Cupido

Visión de la locura
por Bronzino en la
alegoría con Venus y Cupido

Hablaremos de nuevo en amplia-mente.com de la “especial” y dificultosa relación entre enfermedad mental y Ley. El artículo de hoy, constituye la continuación del post ¿Es la peligrosidad del enfermo mental una realidad objetiva?. Analizaremos si el tópico de relacionar todos aquellos actos punibles que nos resultan “raros o extraños” con la locura de su autor es acertado.

En el mencionado artículo, hacíamos una crítica al encasillamiento del enfermo mental que tenía algún tipo de contacto con la Justicia para “aprovechar” ya que existía un control momentáneo tras su detención, para derivarlo a una institución psiquiátrica de por vida. Este es el espíritu de la futura modificación del Código Penal propuesta por el actual Ejecutivo. A efectos reales, en caso de salir adelante esta modificación, supondrá el confinamiento indefinido del enfermo mental para que “no moleste”, en base a su peligrosidad. Veíamos que la situación en otros países no es mucho mejor. En Estados Unidos, las cárceles se están convirtiendo en los psiquiátricos del siglo XXI, tras el cierre de los manicomios resultante de la revolución psiquiátrica de los años 60 – 70.

The mentally ill are not criminals

We’ll talk again in amplia-mente.com “special ” and difficult relationship between mental illness and Law ‘s article today is the continuation of the post Is the dangerousness of the mentally ill an objective reality?. Consider whether the topic to relate all those acts which are punishable us ” odd or strange ” the madness of the author is right .
 

In that article , we did a critique of the typecasting of the mentally ill who had some contact with the courts to ” take advantage ” because there was a momentary control after his arrest , to refer you to a mental institution for life. This is the spirit of the future amendment of the Penal Code proposed by the current Executive . A real effect , if this amendment succeed , will the indefinite confinement of the mentally ill to ” not bother ” , based on their dangerousness . We saw that the situation in other countries is not much better. In the U.S. , prisons are becoming the asylums of the century, after the closure of asylums psychiatric revolution resulting from the years 60-70 .

Esta es la situación conceptual respecto a la enfermedad mental y la Ley, pero ¿Y los enfermos mentales?, ¿las personas?. Considerados los enfermos individualmente (no la enfermedad mental colectivamente). ¿Existe una especial peligrosidad delictual por parte del enfermo mental? Como introducíamos al principio del artículo, en el inconsciente colectivo existe un miedo ancestral al enfermo mental en base a esa hipotética peligrosidad, que además las iniciativas como las prorrogas indefinidas en sus confinamientos que se pretenden introducir en el Ordenamiento Jurídico, no hacen sino reforzar. No lo neguemos, a pie de calle el enfermo mental da miedo. Muchas personas ajenas a cualquier tipo de contacto habitual o conocimientos profesionales al respecto de la enfermedad mental, evita y teme todo contacto con quien haya sido maldecido con el estigma de la enfermedad mental.

¿Qué dice la ciencia? Es una interesante cuestión a la que, como no, los estudios científicos, sobre todo desde el punto de vista estadístico han venido al rescate. Un artículo publicado en la revista Law and Human Behavior, dependiente de la Asociación Americana de Psicología, viene a plantear con que frecuencia y con que sintomatología se antecede un comportamiento criminal entre delincuentes con enfermedades mentales.  En How often and how consistently do symptoms directly precede criminal behavior among offenders with mental illness?, los “números” aportados son contundentes. En el análisis, se estudiaron a 143 personas (en 429 delitos) con tres de las patologías psiquiátricas mas significativas (depresión mayor, esquizofrenia y trastorno bipolar). Los resultados fueron bastante definidos, pues en el 3% de los casos estudiados en el caso de la depresión mayor estaba relacionado el hecho delictivo con el cuadro clínico, el 4% en el caso de la esquizofrenia y el 10% si consideramos el trastorno bipolar.

Los autores afirman que a pesar de que los delitos cometidos por enfermos mentales ocasionan un gran revuelo mediático y por tanto contribuyen a influir todavía mas en la opinión generalizada en la Sociedad sobre la peligrosidad de los enfermos mentales; la mayoría de las personas afectas de este tipo de cuadros, no es gente violenta y/o peligrosa. El presente estudio, que se ha realizado durante 15 años de entrevistas vienen a afirmar que no existen patrones que vinculen peligrosidad criminal y enfermedad mental, porque además, los enfermos mentales que si se vieron implicados en episodios criminales, además de su enfermedad mental tenían otros factores sociales de riesgo como paro, falta de vivienda o pobreza con exclusión social.

Vemos por tanto, que desde el punto de vista estrictamente médico, no podemos afirmar que la tendencia a encerrar al enfermo mental por si acaso comete algún ilícito penal se ajuste a ciencia, sino a una emoción tan primaria y subjetiva como el miedo. Insistimos que el enfermo mental, lo último que necesita es que lo aíslen pues es precisamente su inmersión social parte de la terapia que conseguirá una normalización de su vida psíquica. La entrada en un gueto psiquiátrico solo garantiza la “muerte funcional y social” de la persona, hecho que nos parece que atenta a las mas elementales nociones éticas en relación con la medicina. Eso si, estorbarán, no estorbarán. Pero ese no es el objetivo, ¿o si?.

Hoy mas que nunca, les invitamos a reflexionar y a debatir. Aquí, o como viene siendo mas habitual últimamente, en las redes sociales (sobre todo en @amplia2mente).

Tengan un buen día.

Eduardo Ramos About Eduardo Ramos
Eduardo Ramos Campoy. Mente amplia e inquieta, de curiosidad insaciable. Ejerciendo en la actualidad como Médico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Máster en Ciencias Forenses y Derecho Sanitario. Especialista Universitario en Psiquiatría Forense.

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