Tropezar en la misma piedra… ¿otra vez?

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Obtención de opio

Obtención de opio

De momento ganan los narcos. Amplia-mente.com es obviamente un blog de temas médicos, ¿pero que son temas médicos? Nosotros entendemos que todos aquellos temas que afectan de una manera u otra a la salud del Ser Humano.

Evidentemente, la medicina es una ciencia de la salud, pero conceptualmente, las ciencias de la salud, deberían están englobadas en las Ciencias Sociales, pues es muy difícil desligar los avatares en la salud individual de la consideración de la salud global. Podría decirse por tanto, que el espíritu de nuestro blog; “medicina y sociedad”, no es más que el fiel reflejo del camino que tomó la medicina, sobre todo tras el primer tercio del siglo XX.

Hoy, la verdad y en confianza, poca apostilla tenemos que aportar al excelente artículo periodístico, a nuestro entender, que ha inspirado al presente entrada. El fracaso global de la guerra contra las drogas, es una profunda reflexión social, histórica y del más básico sentido común que se pueda aplicar en una reflexión seria sobre las actuales políticas de lucha contra el consumo de sustancias tóxicas.

Tripping over the same stone … again?

Amplia-mente.com is obviously a medical subject blog, but what are medical issues? We understand that all matters that affect one way or another to the health of human being.

Obviously, medicine is a science of health, but conceptually, the health sciences , should are encompassed in the social sciences, it is very difficult to disentangle the avatars in the individual health of the consideration of global health. The spirit of our blog; “Medicine and Society” is nothing more than the reflection of the way he took the medicine, especially after the first third of the twentieth century.

Today , truth and trust, we have little apostille provide excellent newspaper article, to our knowledge, that has inspired this entry . El fracaso global de la guerra contra las drogas is a profound social, historical and basic common sense that can be applied in a serious reflection on current policies to combat substance abuse reflection.

Los subtítulos del mencionado artículo, son de una contundencia abrumadora. “Las políticas represivas han sido erróneas y han tenido consecuencias muy negativas”, “la nueva estrategia debe basarse en medidas de salud pública eficaces”, “entre 167 y 315 millones de personas entre 15 y 64 años consumen drogas ilegales”, “los servicios de salud para tratar la dependencia, permanecen olvidados”. En realidad poco hay que añadir como les decíamos, estimados lectores, unas pocas líneas más arriba.

El artículo, que está firmado por Isabel F. Lantigua, es contundente. Adelantándonos a algunas voces que surgirán en contra, siempre lo hacen, hemos de recalcar que se apoya en las tesis de John Collins, coordinador de proyecto de política internacional sobre drogas de la London School of Economics, suscritas además por diversas personalidades de nivel mundial en un informe de 84 páginas al respecto. La política represiva, no sirve y por tanto habrá que dirigir los esfuerzos personales y estatales hacia estrategias de salud pública, contrastadas y viables económicamente. Es imposible acabar con la oferta, mientras siga existiendo demanda, fenómeno claramente evidenciado con el crecimiento exacerbado de las llamadas drogas emergentes. El consumidor, tiene claro que consumirá lo que sea y si no tiene drogas tradicionales, recurrirá a otras nuevas, o a sustancias inicialmente ideadas con otros fines, pero que usadas como drogas de abuso, cumplen plenamente con la demanda del consumidor.

El problema, es que como pasa en otras muchas áreas de las interacciones humanas, entendemos que se están usando los recursos disponibles de una manera, cuanto menos “poco optima”. Si nos estamos dando cuenta que las actuales políticas represivas no funcionan, no sigamos malgastando en esa dirección, cuando apenas se están dedicando fondos a recursos asistenciales y sobre todo educativos para luchar no ya contra la droga en sí, sino contra sus consecuencias. La verdadera libertad del Ser Humano frente a las sustancias tóxicas de abuso, llegará cuando el propio consumidor tenga la posibilidad de escoger que hacer con su vida y con su salud.

¿Creen ustedes que al consumidor de opiáceos, le importa mucho si a nivel internacional se intercepta alguna ruta de heroína desde Afghanistán hacia Europa? Posiblemente, se preocupe tras unas semanas de subidas de precios del producto final por escasez, pero tarde o temprano, terminará cayendo en las fauces del Krokodil (véase Krokodil, ¿una “nueva-vieja” droga de abuso?). En ese hipotético caso (tantos como sustancias puedan existir), ¿sirvió la política represiva?, claramente no. ¿Qué hacer entonces?, pues lo que ha hecho la medicina siempre, prevenir y educar antes de la adquisición del cuadro patológico y en caso de que la enfermedad se haya instaurado, tratar sin más. Esto que parece lógico, no se hace en la actualidad. Ni existen políticas de educación (y por tanto de prevención) serias y contundentes, ni recursos asistenciales adecuados a la realidad del enfermo toxicómano. ¿Se imaginan que en un cuadro gripal, en lugar de vacunar antes o tratar sintomáticamente después, nos dedicásemos a encarcelar a aquellos portadores del virus o a los enfermos una vez contraída la enfermedad? Posiblemente, en ambos casos existiría un miedo a tal medida represiva, pero no estaríamos optimizando los flujos de trabajo frente a la gripe y por tanto no estaríamos cerca de una convivencia sostenible entre la humanidad y el virus de la influenza. Con la droga, puede ser que este ejemplo tan exagerado y tonto, si se me permite la expresión, está pasando lo mismo. ¿Debemos dejar de luchar contra las mafias de narcotraficantes?, ¡claro que no!, pero la estrategia actual, quizá no sea la adecuada, pues claramente no funciona.

Estimados lectores, el presente artículo, como muchos otros de nuestro blog, está basado en la actualidad, solo que en lugar de un artículo médico de la revista científica de turno, el detonante de la publicación de hoy ha sido un artículo de temática económica. ¿Quién duda que la medicina sea una ciencia social?

Tengan un buen fin de semana.

Eduardo Ramos About Eduardo Ramos
Eduardo Ramos Campoy. Mente amplia e inquieta, de curiosidad insaciable. Ejerciendo en la actualidad como Médico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Máster en Ciencias Forenses y Derecho Sanitario. Especialista Universitario en Psiquiatría Forense.

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2 comentarios de “Tropezar en la misma piedra… ¿otra vez?

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