Todo tiene remedio, menos la muerte… y la burocracia

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Muerte de Alfonso XII de Juan Comba

Muerte de Alfonso XII de Juan Comba

La muerte es algo tan natural como la vida misma. Aunque la muerte viene a ser un tema tabú para la sociedad, para la ciencia en general y para la medicina en particular, no deja de ser una fase mas de la vida misma. Todavía mas cotidiana viene a ser para aquellos profesionales de la medicina legal y forense.

Everything has a cure, less death… and the bureaucracy 

Death is something as natural as life itself. Although the death comes to be a taboo subject for society, for science in general and for medicine in particular, does not cease to be one more stage in the life itself. This is still more to be for those professionals in the legal and forensic medicine.

Pero esta naturalidad, tan lógica y consensuada por toda la comunidad médica, no lo es tanto para el médico de a pie. Ya hemos tratado en amplia-mente.com el tema de la judicialización de las muertes naturales. ¿Por qué a la llegada del médico de urgencias al lugar donde ha sucedido una muerte natural (nos referimos a España),el primer acto que efectúa es llamar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado? Como hemos insistido hasta la saciedad, no se pretende que este médico, quizá desbordado por lo acontecimientos, certifique la muerte, pero tampoco es correcto que se inicie una investigación policial y judicial porque ese médico no ha dado la oportunidad de certificar a algún compañero que conozca los pormenores de la salud del fallecido, o que simplemente se consulten las bases de datos de las que se nutren ya todos los sistemas sanitarios españoles.

But this naturally, so logical and agreed upon by the entire medical community, it is not so to the doctor together with the patient. We have already discussed in amplia-mente.com the theme of the judicialization of the natural deaths. Why after the arrival of emergency physician to the place where a natural death has happened (we refer to Spain), the first act done is call to the police? As we have stressed to the point of absurdity, it is not intended that this doctor, perhaps overwhelmed by the events, certifying the death, but nor is it correct to start a police and judicial investigation because this doctor has not given the opportunity to certify to a colleague who is familiar with the details of the health of the deceased, or simply consult the databases that are nourished already all the Spanish healthcare systems.

En conversaciones privadas, alguno de estos médicos han reconocido a quien hoy les escribe que en su periodo de formación postgraduada, los responsables de dicha formación les han insistido que si no conocían personalmente las circunstancias personales del paciente, no certifiquen. A día de hoy, esta actitud es un anacronismo incoherente con los medios informáticos de los que se dispone. Cualquier médico, aun sin conocer personalmente al fallecido, puede conocer los pormenores de salud anteriores al óbito. Se ha llegado a dar la circunstancia de que incluso médicos de familia con control casi diario del paciente, lleguen a afirmar que desconocen la causa última de la muerte y que por tanto no certifican.

In private conversations, some of these doctors have recognized them today who writes that in their period of postgraduate training, those responsible for the training they have insisted that if they really did not know personally the personal circumstances of the patient, do not certify. Today, this attitude is an anachronism inconsistent with the computer resources which are available. Any doctor, even without personally knowing the deceased, you can get acquainted with the details of health prior to death. It has come up with the fact that even family doctors with almost daily control of the patient, alleging that they are unaware of the ultimate cause of death and that therefore does not certify.

Pues bien, llegados a este punto en el que parece que se olvida todo lo aprendido sobre la muerte tras largos años de estudio, desde el punto de un médico que ejerce la medicina legal profesionalmente, se recibe con satisfacción el artículo publicado por investigadores del Centro Oncológico MD Anderson de Texas en Estados Unidos titulado Bedside clinical signs associated with impending death in patients with advanced cancer: Preliminary findings of a prospective, longitudinal cohort study en el que se nos ofrecen ocho signos asociados a la muerte inminente en pacientes con cáncer.

Well, at this point you seem to forget everything you learned about death after years of study, from the point of a physician practicing forensic medicine professionally, it welcomes the article published by researchers at the Center Texas MD Anderson Cancer in the United States entitled Bedside clinical signs associated with impending death in patients with Advanced cancer: Preliminary findings of a prospective, longitudinal cohort study in which we provide eight signs associated with impending death in cancer patients.

Antes de que alguno de nuestros estimados lectores alegue que no todas las muertes naturales se relacionan a esta enfermedad, es preciso comentar que los propios autores puntualizan que no se trata de signo específicos del cáncer, sino mas bien de la muerte inminente. Estos ocho signos estudiados fueron incapacidad de cerrar los párpados; la disminución de la capacidad de reaccionar a la estimulación visual; la reducción de la capacidad de reaccionar a los sonidos y a las palabras; la caída de la musculatura facial; que las pupilas no reaccionen; la hiperextensión del cuello (mayor inclinación hacia atrás al acostarse); gruñidos de las cuerdas vocales, y una hemorragia del tracto digestivo superior.

Before any of our dear readers claims that not all natural deaths are related to this disease, it is necessary to comment on the authors themselves point out that this is not a sign of the cancer specific, but rather from imminent death. These eight signs studied were unable to close the eyelids; the decline of the capacity to react to the visual stimulation; the reduction of the capacity to react to the sounds and the words; the fall of the facial muscle; that the pupils do not react; hyperextension of the neck (greater tilt backwards at bedtime); grunts of the vocal cords, and a bleeding of the upper digestive tract.

Nuevamente los propios autores matizan que solo una pequeña proporción de los pacientes estudiados presentaban todos y cada uno de estos signos, siendo lo mas habitual que se presentaran uno o varios de ellos durante los tres últimos días de vida, aunque la ausencia, de estos signos no sugiere que no se vaya a producir el fallecimiento.

Again the authors themselves approches that only a small proportion of the patients studied had each and every one of these signs, being the most common to be presented one or several of them during the last three days of life, even though the absence of these signs does not suggest that it is not going to produce the death.

Según los autores, la constatación de estos signos, no debería suponer una novedad pues los médicos actuantes deben estar familiarizados con los mismos. El estudio, al parecer, está mas encaminado a ayudar a los familiares y cuidadores de este tipo de pacientes en el sentido de darles una herramienta para pronosticar o al menos esperar los últimos días de estas personas. Dirán algunos de ustedes que este punto puede ser una exageración, pero quien hoy les escribe, ha asistido a levantamientos judiciales de cadáveres (bastantes) en cuyos antecedentes figuraba la existencia de un cáncer terminal en tratamiento exclusivamente paliativo y cuya muerte ha sido presenciada por el médico de urgencias. No crean que este caso es anecdótico, pues se da con bastante mas frecuencia de la que puedan pensar con el consiguiente aumento de la angustia de los allegados y seres queridos del fallecido.

According to the authors, the finding of these signs, you should not assume a novelty because doctors actors should be familiar with the same. The study, it seems, is more aimed at helping families and caregivers of this type of patients in the sense of giving them a tool to predict or at least wait until the last days of these people. Some will say to you that this point may be an overstatement, but who now writes for them, has attended uprisings of judicial bodies (enough) in whose background included the existence of a terminal cancer in palliative treatment exclusively and whose death has been witnessed by the emergency doctor. Do not believe that this case is anecdotal, because it gives significantly more often in the who can think with the consequent increase of the anguish of the relatives and loved ones of the deceased.

No dudamos que los médicos españoles que se niegan a certificar una muerte como natural porque no conocen al paciente, conozcan estos signos, pero sería una cuestión mas que aceptable que en el intercambio de información que deberían tener con los allegados del fallecido, extrajeran la información de estos valiosísimos testigos de los últimos días u horas a fin de que si no piensan colaborar en el obligatorio trámite de certificar la muerte, al menos no obstruyan el normal devenir de una sobrecargada y lenta administración de Justicia.

We do not doubt that Spanish doctors who refuse to certify a death as natural because they do not know the patient, aware of these signs, but it would be more than acceptable issue in the exchange of information that should have with the relatives of the deceased, extract the information from these valuable witnesses of the last days or hours to think that if not collaborate in the compulsory procedure for certifying the death, at least not obstruct the normal evolution of an overloaded and slow administration of justice.

What do you think, dear readers? What is the judicialization of the natural deaths a sign of laziness labor once the fact has been consummated, or a lack of knowledge of the reality of the legal procedure to follow?

Good weekend.

¿Ustedes que opinan, estimados lectores? ¿Es la judicialización de las muertes naturales un signo de indolencia laboral una vez el hecho se ha consumado, o un desconocimiento de la realidad del trámite legal a seguir?

Buen fin de semana.

Eduardo Ramos About Eduardo Ramos
Eduardo Ramos Campoy. Mente amplia e inquieta, de curiosidad insaciable. Ejerciendo en la actualidad como Médico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Máster en Ciencias Forenses y Derecho Sanitario. Especialista Universitario en Psiquiatría Forense.

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3 comentarios de “Todo tiene remedio, menos la muerte… y la burocracia

  1. La judicialización de las muertes naturales es un fenómeno en aumento que atribuyo a los siguientes factores:
    1) Ignorancia del derecho sanitario y mas concretamente de la Ley y reglamento del Registro Civil. (O aquello de: La medicina Legal es una María)
    2) Proletarización del médico. (el médico pasa a ser un trabajador más con todos sus derechos y se pierde la parte de responsabilidad moral, deontológica, profesional. Hoy en día el médico que asiste a la muerte de un paciente es un médico sustituto, interino, de urgencias… Es decir, el médico no deja de ser un trabajador mas, que cubre una misión conccreta en un momento concreto y que no tiene una relación estable ni con la comunidad ni con la familia ni su entrono. Antes al médico del pueblo se le localizaba aunque no estuviera en esos momentos de servicio y certificaba.
    3) El efecto CSI: Se ven muchos telefilmes y los médicos creen que detrás de una muerte hay un posible asesino que sólo pueden descartar los médicos forenses (el CSI patrio) o, por lo menos que acareen ellos con esa responsabilidad. ¿Quien le pone el cascabel al gato?
    4) La vagancia pura y dura. Todo lo que yo me pueda evitar, que lo haga otro.
    5) La creencia de que la medicina forense es una parte mas del sistema público de salud. He visto escrito como si fuera un antiguo p10 o la mas actual hoja de interconsulta. “Solicito autopsia forense”. Nuevamente ignorancia de la medicina forense por parte de la medicina asistencial. Desgraciadamente los que orientan (asesores jurídicos) en derecho sanitario a los hospitales y centros de salud son abogados (algunos no muy listos) y no jueces ni médicos forenses.

    • Genial tu aporte, Eduardo. Mejor síntesis de la situación actual, no se puede plasmar.

      Lo peor, es una percepción personalísima por mi parte, es que de la conjunción de dos o mas de los puntos que mencionas, surge el miedo. Percibo mucho miedo “administrativo” en la medicina asistencial actual, es decir, el médico asistencial que se ve delante de un cadáver, generalmente con una familia presionando, se siente desbordado por una situación en la que no ha sido correctamente entrenado (desgraciadamente es cierto que en la facultad, la asignatura de medicina legal es considerada una María pues no aporta conocimientos para curar pacientes).

      Como bien dices, ¿quien le pone el cascabel al gato?.

      Lanzo una pregunta abierta que me ronda la cabeza en bastantes ocasiones. Si en última instancia son criterios económicos los que mueven el devenir diario de la Sociedad, ¿no sale mas caro para un gobierno (autonómico o nacional) dar las actuales instrucciones haciendo intervenir a la Sanidad y la Justicia, que orientar correctamente (los asesores que mencionabas) y que solo intervenga una institución (que de todos modos ya tenía que intervenir por la asistencia sanitaria solicitada)?

      Al final, resulta que se limita a un médico a la hora de pedir determinadas pruebas complementarias por razones de presupuesto, pero no importa que ocasione el gasto injustificado de poner en marcha recursos policiales y judiciales. Y no me refiero a aquellos casos en los que el mismo médico forense duda, que los hay y bastantes. Me estoy refiriendo a aquellos casos en los que la muerte natural es clara.

      Muchas gracias por tu ilustrativa intervención.

  2. Pingback: Cerebro y corazón, un gran equipo | amplia-mente.com

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