Ampliando el verano XII: Medicina Legal, ¿igual para todos?

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8136102013_bd5a9ecb31_oAunque el verano, suele ser la época perfecta para desconectar de la realidad cotidiana y descansar de todo aquello que durante el resto del año nos ha ido agotando, es de justicia recordar que hay ciertas luchas que duran todo el año y las injusticias que las generan siguen ahí y no desaparecen solas. Veamos lo que contábamos en febrero sobre el Instituto Vasco de Medicina Legal.

La presente entrada de amplia-mente.com será distinta en esta ocasión. No se basará en la actualidad científica aunque si en la informativa. Permítanme afirmar, estimados lectores que el contenido que hoy les ofrecemos será tan inusual como la circunstancia que lo origina.

Hoy hablaremos de la primera huelga de médicos forenses que se da en este país (amplia-mente.com se escribe desde España). En el caso concreto que nos ocupa se trata de los médicos forenses de Instituto Vasco de Medicina Legal (IVML).

Pueden consultar en Los forenses de Bizkaia convocan la primera huelga del sector. Y ahí siguen.

Era una obligación moral con los compañeros vascos que los autores de blog entendían que tenían dada la situación. Como podrán observar la noticia no es nueva, de hecho antes de la convocatoria de huelga, ya se anunciaron las intenciones dada la situación que a continuación se les describirá. Observábamos estupefactos como una gravísima situación no tenía mas trascendencia informativa que la publicación en un medio local de Euskadi, por lo que dentro de las humildes posibilidades del blog, ofrecemos la amplificación que supone la reflexión de hoy.

El Instituto Vasco de Medicina Legal, según consta en la propia página institucional de la Administración de Justicia en Euskadi, “es un órgano que presta su apoyo a Juzgados, Tribunales y Fiscalías de la Comunidad Autónoma Vasca. Se creó el 1 de octubre de 2001 y comenzó a funcionar en enero de 2002. Depende en exclusiva del Departamento de Justicia del Gobierno Vasco y sus funciones se centran en la realización de informes periciales médico forenses (levantamientos de cadáver, reconocimientos a víctimas de agresión, autopsias de muertes violentas o sospechosas de criminalidad, valoración de las lesiones tras un accidente de tráfico… )”. Como podrán deducir, solo con las funciones que la propia Administración indica, la importancia de IVML es vital dentro del engranaje de la máquina judicial. Si a esto sumamos las peritaciones psiquiátricas en todos los ámbitos del derecho (como puedan ser la valoración de circunstancias médicas modificadoras de la imputabilidad penal, incapacidades civiles o internamientos psiquiátricos involuntarios, estudio de la capacidad para ser procesado, juzgado o para cumplir una condena, etc), valoración de casos de mal praxis médica o la valoración medico forense en los casos de violencia contra la mujer, por mencionar algún matiz mas a la exigua enumeración de los cometidos de un medico forense que facilita el Gobierno Vasco a la ciudadanía; podrán deducir la importancia de estos profesionales.

El IVML fue en su momento pionero en la aplicación de la actual organización de la medicina legal en España. Huelga decir que desde todos los rincones de España mirábamos a esta comunidad autónoma con envidia sana esperando la progresiva aplicación del sistema en el resto del territorio nacional.

Pero es triste y curioso ver como la evolución cíclica de prácticamente todas y cada una de las circunstancias humanas han venido a azotar con toda la crudeza a los profesionales que prestan sus servicios en el IVML.

Aunque resulte increíble, el Departamento de Justicia del Gobierno Vasco, ha llegado a poner por escrito que el colectivo necesite una formación continuada, afirmando que con lo aprendido durante la licenciatura/grado de medicina ya les vale para el ejercicio de su cargo, que recordemos, o informemos para todo el que no lo sepa, ostenta rango de autoridad judicial en el ejercicio de sus funciones. ¿Como pretenden los responsables políticos que se emitan informes medico legales en asuntos como el SIDA, las drogas emergentes, los indicadores médico legales de malos tratos habituales en el contexto de la violencia de género, o los últimos protocolos diagnósticos y/o terapéuticos en los casos de malparáis médica, si estas circunstancias no se pudieron estudiar durante la carrera por algunos de los profesionales del IVML dada su inexistencia cuando estudiaron su carrera?

¿Que piensan estos responsables políticos, aquellos responsables de la negativa escrita en cuanto a las necesidades formativas del colectivo, que significa el artículo 37.1 del Real Decreto 296/1996, de 23 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico del Cuerpo de Médicos Forenses, en cuyo literal consta “Artículo 37. Actividades de formación. 1. Los médicos forenses podrán asistir a cursos de formación continuada o directamente relacionados con su puesto de trabajo, organizados por el Ministerio de Justicia e Interior o, en su caso, por el órgano competente de la Comunidad Autónoma que haya recibido los traspasos de medios personales para el funcionamiento de la Administración de Justicia, el Centro de Estudios Jurídicos de la Administración de Justicia, los centros homólogos de las Comunidades Autónomas, las centrales sindicales más representativas u otras entidades públicas o privadas”?

¿Es ignorancia o la toma de decisiones injustas a sabiendas? Si mala es una opción, peor es la otra, con lo que el panorama que presenta la aptitud de ciertos gobernantes es cuanto menos, preocupante, porque en última instancia quien se perjudica de estas irregularidades es el ciudadano que requiere los servicios de la justicia.

¿Pero creen que esta es la única piedra en el camino de los médicos forenses del Pais vasco?. Ni mucho menos, estimados lectores, ¿saben ustedes que estas autoridades judiciales con estudios universitarios en medicina, cobran menos que el médico peor pagado del Osakidetza (Sistema Sanitario Público Vasco). A estos profesionales, no se les abona el complemento específico de responsabilidad, penalidad  y dificultad técnica que de primera mano les puedo asegurar que por ejemplo cobran los médicos forenses de Andalucía, en las antípodas geográficas nacionales, pero dentro del mismo cuerpo que les recuerdo que tiene carácter nacional. ¿Que creen que pasa cuando uno de estos profesionales tiene que trabajar de madrugada en el ejercicio legítimo de sus funciones? la mayoría de ustedes contestarán que en aplicación de la legislación europea, descansarán tras esa intervención que se produce después de doce horas de trabajo seguidas, a las que se han encadenado otras doce de disponibilidad en la que han sido necesitados por jueces y magistrados. Siento decirles que vuelven a estar en un error. Ellos tienen que ir a trabajar después de ese trabajo nocturno con total normalidad, igual que aquel funcionario que salió de su puesto laboral a las tres de la tarde del día anterior.

Esto, estimados lectores, es el Instituto Vasco de Medicina Legal. ¿Creen que son exageradas las medidas de paros parciales adoptadas por los médicos forenses de este Instituto de Medicina Legal? No se ustedes, pero a nosotros nos parece que la paciencia de estos compañeros ha sido cuasi infinita y como todo en esta vida ha llegado a su fin.

Por razones obvias, este artículo no será traducido al inglés. El autor de estas lineas, pretende dar visibilidad a nivel nacional de esta situación disruptiva;  no pasar la vergüenza de mostrar a nivel internacional la situación en la que trabajan algunos médicos forenses de este país.

Tengan un buen fin de semana.

Eduardo Ramos About Eduardo Ramos
Eduardo Ramos Campoy. Mente amplia e inquieta, de curiosidad insaciable. Ejerciendo en la actualidad como Médico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Máster en Ciencias Forenses y Derecho Sanitario. Especialista Universitario en Psiquiatría Forense.

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