MDPV: ¿psicosis inducida o violencia extrema?

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Planta de la Catha edulis o Khat, de la que se extraen las catinonas
Planta de la Catha edulis o Khat, de la que se extraen las catinonas

En la entrada de hoy vamos a volver al tema preferido de amplia-mente.com, las drogas de abuso. Y en concreto traemos de nuevo a este escaparate a una vieja conocida: la Metilendioxipirovalerona o MDPV.

MDPV: induced psychosis or extreme violence?

In today’s post, we will return to the preferred topic of amplia-mente.com, drugs of abuse. And in particular, we bring back to this window an old acquaintance: Methylenedioxypyrovalerone or MDPV.

No es la primera vez que hacemos referencia a esta sustancia en nuestro blog. Nuestros lectores pueden consultar por ejemplo la entrada de 2014 “Toxicidad aguda de la Metilendioxipirovalerona (MDPV)” o ““Droga canibal” en Málaga” de 2015, en ambas entradas hacíamos referencia a la toxicidad de la MDPV, principalmente tras un consumo agudo. Si recordamos un poco estos posts, en ellos decíamos que la MDPV es una catinona sintética, derivada de la planta “khat” que se cultiva en la zona del cuerno de África, principalmente en Etiopía y Somalia, donde la consumen los habitantes de la zona, masticándola, para combatir el cansancio, la altitud y como estimulante. Estas sustancias se han estado vendiendo como “abono para las plantas” o como “sales de baño” y en todos los envases se incluye la leyenda “No apto para el consumo humano”.

It is not the first time we refer to this substance on our blog. Our readers can consult, for example, the 2014 entry “Acute toxicity of Methylenedioxypyrovalerone (MDPV)” or ““Cannibal drug “in Malaga” of 2015, in both entries we referred to the toxicity of MDPV, mainly after acute consumption. If we remember a bit these posts, we said that the MDPV is a synthetic cathinone, derived from the plant “khat” that is grown in the horn area of Africa, mainly in Ethiopia and Somalia, where it is consumed by the inhabitants of the area. , chewing, to combat fatigue, altitude and as a stimulant. These substances have been sold as “fertilizer for plants” or as “bath salts” and all the packaging includes the words “Not for human consumption”.

La MDPV ha sido utilizada como el sustituto “natural” de las anfetaminas, fue detectada por primera vez en Europa en el año 2008, por el Finnish National Focal Point. Posteriormente hasta 27 países informaron a la EMCDDA de la presencia de esta sustancias en el mercado. Se presenta en el mercado como polvos o como tabletas o cápsulas e incluso a veces se ha presentado como líquido. Normalmente se utiliza por vía nasal, oral o incluso por inyección intravenosa. Esta sustancia se ha vendido de forma “legal” en diferentes foros de internet, hasta que la Unión Europea la ha incluido en la lista de sustancias estupefacientes fiscalizadas.

The MDPV has been used as the “natural” substitute for amphetamines, it was first detected in Europe in 2008, by the Finnish National Focal Point. Subsequently, up to 27 countries informed EMCDDA of the presence of these substances in the market. It is presented in the market as powders or as tablets or capsules and has even sometimes been presented as a liquid. It is usually used nasally, orally or even by intravenous injection. This substance has been sold “legally” in different internet forums until the European Union has included it in the list of controlled narcotic substances.

Hasta ahora, dada la escasa información que teníamos, solo conocíamos los efectos agudos tras un consumo puntual de esta sustancia. Sin embargo, se va a publicar en el próximo mes, un artículo en la revista Forensic Science International, titulado “MDPV in forensic routine cases: Psychotic and aggressive behavior in relation to plasma concentrations” en el que por primera vez se habla de ciertos efectos crónicos sobre el sistema nervioso central por un consumo prolongado y reiterado de esta sustancia. Así los autores afirman que las concentraciones plasmáticas en sangre variaron de aproximadamente 1.0 a 301 mg/L (media 47.9 mg / L), detectadas mediante un método LC-MS/MS. Las edades de estos sujetos estarían comprendidas entre los 16 y 54 años (con una edad media de 35 años) y reflejaría a usuarios crónicos y con experiencias con gran variedad de sustancias.

Until now, given the scarce information that we had, we only knew the acute effects after a punctual consumption of this substance. However, an article in the journal Forensic Science International, entitled “MDPV in forensic routine cases: Psychotic and aggressive behavior in relation to plasma concentrations”, will be published in the next month in which for the first time certain effects are discussed chronic on the central nervous system for a prolonged and repeated consumption of this substance. Thus, the authors state that, blood plasma concentrations ranged from approximately 1.0 to 301 mg / L (mean 47.9 mg / L), detected by an LC-MS / MS method. The ages of these subjects would be between 16 and 54 years (with an average age of 35 years) and would reflect chronic users and experiences with a variety of substances.

Muchos sujetos mostraron un comportamiento altamente agresivo y violento con una actitud peligrosa para sí mismos y para los demás. Además presentaron síntomas psicóticos como confusión, alucinaciones o paranoia. El riesgo de dicho comportamiento aumenta incluso con concentraciones plasmáticas de MDPV de 30 mg/L, es decir, concentraciones relativamente bajas, por debajo de la media detectad. Por último, debe tenerse en cuenta un intervalo de tiempo de 1.5 h de promedio entre el incidente y la observación del deterioro y el muestreo de sangre, ya que en muchas ocasiones se produce el evento violento o el brote psicótico y la sustancia no es detectable en sangre.

Many subjects showed highly aggressive and violent behavior with an attitude dangerous to themselves and others. They also presented psychotic symptoms such as confusion, hallucinations or paranoia. The risk of such behavior increases even with plasma concentrations of MDPV of 30 mg / L, that is, relatively low concentrations, below the mean, detected. Finally, a time interval of 1.5 h on average between the incident and the observation of deterioration and blood sampling should be taken into account, since in many cases the violent event or the psychotic outbreak occurs and the substance is not detectable in blood.

Therefore, the authors conclude that the use of MDPV is increasingly widespread, that such use is continuously causing, even at relatively low plasma concentrations, symptoms of psychotic outbreaks associated or not with extreme violence that leads the subjects to commit serious crimes. Undoubtedly this is one of the new substances of abuse introduced in the market, but what will happen with others of which we still do not have news? We will continue to pay attention to how these studies progress.

Por tanto, los autores concluyen que el uso de MDPV está cada vez más extendido, que dicho uso de forma continuada está provocando, incluso a concentraciones plasmáticas relativamente bajas, síntomas de brotes psicóticos asociados o no a una violencia extrema que conduce a los sujetos a cometer delitos graves. Indudablemente esta es una de las nuevas sustancias de abuso introducidas en el mercado, pero ¿qué ocurrirá con otras de las que aún no tenemos noticias? Seguiremos atentos a como progresan estos estudios.

 

Sebastián Díaz About Sebastián Díaz
Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

Sebastián Díaz

Sebastián Díaz

Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

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