¿Puede el ARN ayudarnos a determinar la data de la muerte?

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Reloj de la Torre del ayuntamiento de Munich

Prácticamente desde que nos lanzamos a la aventura de amplia-mente.com, uno de los temas reiterativos a lo largo de todos estos años ha sido la determinación de la data de la muerte. Como digo al acabar cada artículo, seguimos atentos a las investigaciones que se producen y hoy queremos hacer referencia a una de estas novedades en relación a la data de la muerte.

Could the RNA help us to determine the postmortem interval?

Practically since we embarked on the adventure of amplia-mente.com, one of the reiterative themes throughout all these years has been the determination of the date of death. As I say at the end of each article, we remain attentive to the investigations that take place and today we want to make reference to one of these novelties in relation to the date of death.

Así por ejemplo quedó reflejado en el artículo Pilocarpina y determinación de la data de la muerte en el que recogíamos las investigaciones sobre un nuevo método de establecer la data de la muerte. Otra de las entradas, Utilización del TAC postmorten para determinar la data de la muerte, en la que se establecía la data de la muerte mediante la medición de las hipóstasis por TAC en el cadáver. O la comparativa que establecíamos entre los componentes del líquido cefalorraquídeo, como alternativa al humor vítreo, publicado en el artículo Data de la muerte: líquido cefalorraquídeo vs humor vítreo. Sin embargo, hemos visto como en todos los métodos descritos no hay uno que realmente sea exacto en la determinación del intervalo postmorten, más allá de los clásicos métodos. El último artículo que publicábamos en relación a este tema fue el titulado Curiosidades de la data de la muerte en el que traíamos a colación un artículo que utilizaba ARNm de la piel para comprobar que niveles de expresión de este se redujeron con el aumento del intervalo de tiempo postmorten y decíamos que podría ser un nuevo camino abierto a la investigación.

For example, it was reflected in the article Pilocarpine and determination of the date of death in which we collected research on a new method of establishing the date of death. Another of the entries, Utilization of the postmortem CT scan to determine the death data, in which the death data was established by measuring the hypostasis CT on the corpse. Or the comparison that we established between the components of the cerebrospinal fluid, as an alternative to vitreous humor, published in the article Data of death: cerebrospinal fluid vs vitreous humor. However, we have seen that in all the methods described here is not one that is really accurate in determining the postmortem interval, beyond the classical methods. The last article that we published in relation to this topic was the titled Curiosities of the data of the death in which we brought up an article that used mRNA of the skin to verify that levels of expression of this were reduced with the increase of the interval of postmortem time and we said that it could be a new way open to research.

Pues bien, ahora se amplian estas investigaciones, en concreto por un grupo de científicos españoles y portugueses que han publicado sus estudios en la revista Nature, bajo el título “The effects of death and post-mortem cold ischemia on human tissue transcriptomes” en el que los autores comparan muestras de sangre ante y post-mortem, identificando la cascada de eventos transcripcionales desencadenados por la muerte del organismo. Estos eventos no parecen reflejar simplemente la variación estocástica que resulta de la degradación del ARNm, sino la regulación activa y continua de la transcripción. Al comparar el transcriptoma de ARNm tanto antes como después de la muerte en docenas de tejidos corporales diferentes, han facilitado la identificación de marcadores que muestran cambios predecibles y consistentes a nivel de las moléculas del sujeto fallecido.

Well, now these investigations are expanded, in particular by a group of Spanish and Portuguese scientists who have published their studies in the journal Nature, under the title “The effects of death and post-mortem cold ischemia on human tissue transcriptomes” in the that the authors compare ante and post-mortem blood samples, identifying the cascade of transcriptional events triggered by the death of the organism. These events do not seem to simply reflect the stochastic variation that results from mRNA degradation, but the active and continuous regulation of transcription. By comparing the mRNA transcriptome both before and after death in dozens of different body tissues, they have facilitated the identification of markers that show predictable and consistent changes at the level of the molecules of the deceased subject.

Uno de los cambios claves en el estudio del intervalo postmortal fue el de una de las ribonucleasas, que muestran una disminución constante en su expresión. Otros marcadores incluyeron dos genes de la globina alfa (HBA1 y HBA2), que están involucrados en el transporte de oxígeno desde los pulmones a otros tejidos, y también varios genes de histonas, que mostraron una expresión aumentada tras la muerte. Estos cambios permiten identificar los eventos transcripcionales desencadenados por la muerte del sujeto. Finalmente, los autores han desarrollado un modelo para predecir el tiempo transcurrido desde la muerte a partir del análisis del transcriptoma de unos pocos tejidos fácilmente accesibles en el cadáver. Con estas investigaciones la determinación de la data de la muerte se está estrechando, hasta alcanzar gran precisión.

One of the key changes in the study of the postmortal interval was that of one of the ribonucleases, which show a constant decrease in its expression. Other markers included two alpha globin genes (HBA1 and HBA2), which are involved in transporting oxygen from the lungs to other tissues, and also several histone genes, which showed increased expression after death. These changes allow identifying the transcriptional events triggered by the subject’s death. Finally, the authors have developed a model to predict the time elapsed since death from the analysis of the transcriptome of a few easily accessible tissues in the corpse.With these investigations, the determination of the postmortem interval is narrowing, until reaching great precision.

As we can see, in today’s article, we have two reasons for pride. On the one hand, a group of Spanish researchers make avant-garde in the issue of the death date. Who said that in Spain you can not investigate? And secondly, we will continue to pay attention to the scientific studies related to the date of death, until we see if we can delimit such an important issue for the Forensic Doctor.

Como podemos ver, en el artículo de hoy, tenemos dos motivos de orgullo. Por un lado, un grupo de investigadores españoles hacen vanguardia en el tema de la data de la muerte. ¿Quién dijo que en España no se puede investigar? Y en segundo lugar, seguiremos atentos a los estudios científicos relacionados con la data de la muerte, hasta ver si conseguimos delimitar un tema tan importante para el Médco Forense.

Sebastián Díaz About Sebastián Díaz
Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

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