Ampliando el verano ´18 (VIII)

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Baños del Carmen en Málaga

Seguimos ofreciendo en los “ampliando” de verano, una selección de los artículos que más interés suscitaron durante el año. En este caso, en realción al maltrato infantil.

Niños zarandeados/Shaken children

Pocas personas son tan vulnerables y necesitadas de protección, como los niños pequeños.

Few people are as vulnerable and in need of protection as young children.

En base a esta gran vulnerabilidad, cuando la víctima de un maltrato es un niño pequeño, en especial aquellos con una edad inferior a los dos años, las consecuencias suelen ser bastante graves, así como el reproche social que el hecho genera.

Based on this great vulnerability, when the victim of a mistreatment is a small child, especially those less than two years old, the consequences are usually quite serious, as well as the social reproach that the fact generates.

La reflexión que hoy traemos al blog, surge de la lectura del artículo publicado en el Portal Infosalus, titulado El síndrome del niño zarandeado: el desconocido peligro de sacudir a los bebés.

The reflection that today we bring to the blog, arises from the reading of the article published in Infosalus, entitled The syndrome of the shaken child: the unknown danger of shaking babies.

Se trata de una entidad bastante grave para la víctima, que suelen ser niños de meses de vida, aunque se puede ver en niños de hasta cinco años de edad, aproximadamente. El niño, sobre todo los bebés, lloran como mecanismo de comunicación. El llanto es una característica por la cual un ser humano, que todavía no ha adquirido habilidades sociales ni los mecanismos de comunicación que le permitan transmitir sus necesidades, nos avisa de algún problema.

It is a very serious entity for the victim, who are usually children of months of life, although it can be seen in children up to about five years of age. The child, especially babies, cry as a communication mechanism. Crying is a characteristic by which a human being, who has not yet acquired social skills or the communication mechanisms that allow him to transmit his needs, warns us of a problem.

En determinadas ocasiones (muy escasas según las estadísticas ofrecidas por las asociaciones pediátricas), el adulto responsable de ese niño, se ve superado por las circunstancias y tras un episodio de llanto inconsolable, lo sacude para intentar que calle. No debemos confundirnos con este último particular, pues la mayor parte de las veces que esto ocurre, se trata de una conducta plenamente consciente por parte del adulto que la perpetra.

On certain occasions (very rare according to statistics offered by pediatric associations), the adult responsible for that child is overwhelmed by the circumstances and after an episode of inconsolable crying, he shakes it to try to make him street. We should not be confused with this last particular, because most of the times this happens, it is a fully conscious behavior on the part of the adult who perpetrates it.

Según la Asociación Española de Pediatría, las consecuencias de este tipo de actos son la presencia de convulsiones, futuros problemas de comportamiento y/o atención, alteraciones de la consciencia, problemas visuales, respiratorios, digestivos o dermatológicos.

According to the Spanish Association of Pediatrics, the consequences of this type of acts are the presence of seizures, future problems of behavior and / or attention, alterations of consciousness, visual, respiratory, digestive or dermatological problems.

Es precisamente el daño neurológico ocasionado por las aceleraciones y deceleraciones del sistema nervioso central en el movimiento de sacudida, lo que constituye el núcleo del síndrome del niño zarandeado.

It is precisely the neurological damage caused by accelerations and decelerations of the central nervous system in the shaking movement, which is the core of the syndrome of the shaken child.

Desgraciadamente, tras la consideración clínica del síndrome y sus posibles secuelas, empiezan las desavenencias respecto al origen del síndrome, pues si difícil es establecer la relación de causalidad entre el zarandeo y los síntomas detectados por los pediatras de atención primaria, peor resulta el consenso científico sobre los mecanismos lesionales y por tanto el gran debate que ocasiona entre los expertos. En última instancia, esta indefinición, respecto a los mecanismos de producción, termina dando lugar a una situación en la que las defensas de los presuntos autores de este tipo de maltrato, terminan sembrando dudas razonables entre los jueces y magistrados que han de decidir sobre estos temas. En el artículo Shaken baby syndrome in legal medicine, se ofrece un interesante punto de vista al respecto, y en Fundamental limits of shaking a baby, se exponen conceptos físicos elementales involucrados en las sacudidas a un bebé, y los ponen en comparación con caídas a bajo nivel o accidentes de tráfico.

Unfortunately, after the clinical consideration of the syndrome and its possible sequelae, disagreements begin regarding the origin of the syndrome, because if it is difficult to establish the causal relationship between shaking and symptoms detected by primary care pediatricians, the scientific consensus is worse about the injury mechanisms and therefore the great debate that causes among the experts. Ultimately, this lack of definition, regarding production mechanisms, ends up giving rise to a situation in which the defenses of the alleged perpetrators of this type of abuse end up sowing reasonable doubts among the judges and magistrates who have to decide on these themes In the article Shaken baby syndrome in legal medicine, an interesting point of view is offered, and in Fundamental limits of shaking a baby, elementary physical concepts involved in the shaking of a baby are exposed, and compared with falls to low level or traffic accidents.

Fortunately, as we mentioned a few paragraphs before, it is not an entity that is seen very frequently in emergency services and therefore, there are many cases that reach the forensic doctor. Particularly, the author of these lines, has only had to rule on a confirmed case of shaken child syndrome, although in that particular case, the consequences were very serious, because after the stabilization of many injuries (in addition to the semiology of the own syndrome), they derived as sequelae, an epilepsy and a deafblindness that severed the normal development of a baby that according to the previous controls of his pediatrician, was strictly normal until the beginning of the abuse situation.

Subject, therefore, very serious despite its relatively low frequency.

Have a good weekend, dear readers.

Afortunadamente, tal y como mencionábamos unos párrafos antes, no se trata de una entidad que se vea con mucha frecuencia en los servicios de urgencias y por tanto, no son muchos los casos que llegan al médico forense. Particularmente, el autor de estas líneas, tan solo ha debido dictaminar sobre un caso confirmado de síndrome de niño zarandeado, aunque en ese caso en concreto, las consecuencias fueron muy graves, pues tras la estabilización de muchas lesiones (además de la semiología del propio síndrome), derivaron como secuelas, una epilepsia y una sordoceguera que cercenaron el normal desarrollo de un bebé que según los controles previos de su pediatra de cabecera, era rigurosamente normal hasta el inicio de la situación de maltrato.

Asunto, por tanto, muy serio a pesar de su relativa baja frecuencia.

Tengan un buen fin de semana, estimados lectores.

Eduardo Ramos About Eduardo Ramos
Eduardo Ramos Campoy. Mente amplia e inquieta, de curiosidad insaciable. Máster en Ciencias Forenses y Derecho Sanitario. Especialista Universitario en Psiquiatría Forense. Actualmente médico forense en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Granada.

Eduardo Ramos

Eduardo Ramos

Eduardo Ramos Campoy. Mente amplia e inquieta, de curiosidad insaciable. Máster en Ciencias Forenses y Derecho Sanitario. Especialista Universitario en Psiquiatría Forense. Actualmente médico forense en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Granada.

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