No siempre sabremos lo que ocurrió

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Las caídas desde altura pueden ser utilizadas como simulación de un homicidio.

En muchas ocasiones los médicos forenses, en especial los que nos dedicamos a la patología forense, nos quedamos con la sensación de que algo ha ocurrido y no somos capaces de descubrirlo. Se trata de aquellos casos, muy pocos por suerte, en los que tras realizar la autopsia pensamos que algo nos falta por saber para llegar a la verdad.

We will not always know what happened

On many occasions forensic doctors, especially those who are dedicated to forensic pathology, left with the feeling that something has happened and we are not able to discover it. It is about those cases, very few luckily, in which after performing the autopsy we think that something we need to know to get to the truth.

A veces la ausencia de signos o síntomas no indican que algo no haya sucedido o por el contrario no siempre que aparece un signo de alarma, tiene porqué haber sido como consecuencia de la implicación o participación voluntaria de una tercera persona. En concreto, traigo hoy a nuestro blog esta reflexión porque en el día de ayer y tras realizar una autopsia a una señora mayor, los indicios que presentaban su cuerpo me hacían pensar en un posible homicidio. Sin embargo, tanto el Médico Forense que participó en el levantamiento del cadáver como los miembros de la Policía  Científica y Judicial, me indicaban que en el lugar de los hechos no había indicios que hiciesen pensar en la comisión de un delito. ¿Qué ha ocurrido entonces? ¿Cómo es posible que se hayan producido determinadas lesiones? En realidad no creo que seamos nosotros los responsables de buscar estos indicios o de tratar de explicar los mecanismos por los que se han producido dichas marcas. Sin embargo, hemos de participar activamente en la busqueda y en elaborar las teorías que nos lo expliquen. Al menos yo soy de esa opinión, más que nada porque sino, no podría dormir.

Sometimes the absence of signs or symptoms do not indicate that something has not happened or on the contrary, not always that an alarm sign appears, it must have been as a consequence of the involvement or voluntary participation of a third person. Specifically, I bring this reflection to our blog today because yesterday and after performing an autopsy on an elderly lady, the signs that presented her body made me think of a possible homicide. However, both the Medical Examiner who participated in the Crime Scene Investigation and the members of the Scientific and Judicial Police, indicated to me that in the crime scene there were no signs that made think about the commission of a crime. What happened then? How is it possible that certain injuries have occurred? Actually I do not think that we are responsible for looking for these signs or for trying to explain the mechanisms by which these marks have been produced. However, we must actively participate in the search and elaborate the theories that explain it to us. At least I am of that opinion, more than anything else because I could not sleep.

A veces las maniobras de reanimación cardiopulmonar falsean lesiones y marcas sobre los cadáveres que podrían inducir a pensar en mecanismos de muertes violentas. En concreto marcas en el cuello, en la boca o en la lengua, ocasionadas con motivo de estas maniobras. En otras ocasiones es la supervivencia de determinadas lesiones, por ejemplo graves hemorragias, que no ocasionan la muerte inmediata, pero que si permiten a la víctima realizar determinadas acciones (como limpiar la escena) que inducirían a pensar en la participación de terceras personas. O en algunas ocasiones nos preguntamos como algunos niños pudieron llevar a cabo determinadas acciones que les pusieron en peligro y que acabaron en un fatal desenlace sin que existan indicios de la participación de un adulto. Otro de los ejemplos de este tipo de muertes, en los que la investigación se hace muy difícil son las caídas desde una altura determinada, sobre todo cuando se intentan simular caídas accidentales o suicidas, cuando en realidad se tratan de homicidios.

Sometimes the cardiopulmonary resuscitation falsify injuries and marks on the corpses that could lead to think about mechanisms of violent deaths. In particular marks on the neck, mouth or tongue, caused by these maneuvers. At other times it is the survival of certain injuries, for example serious hemorrhages, that do not cause immediate death, but that do allow the victim to perform certain actions (such as cleaning the scene) that would induce them to think about the participation of third parties. Or sometimes we wonder how some children were able to carry out certain actions that put them in danger and ended in a fatal outcome without there being evidence of adult participation. Another example of this type of death, in which research is very difficult are falls from a certain height, especially when trying to simulate accidental falls or suicides, when in reality they are homicides.

En relación a esto último querría destacar el artículo publicado en septiembre en la revista The American Journal of Forensic Medicine and Pathology titulado “Murder by Pushing: An Exploratory Analysis of Homicidal Falls From a Height“. En él se trata de explicar la dificultad de clasificar la causa y etiología de la muerte en las caídas desde una altura, y como esta proporciona a los delincuentes la oportunidad de evitar ser detectados como autores de un homicidio. En el artículo se analizan doce homicidios por caídas y sus resultados mostraron que la mayoría de las caídas homicidas ocurrieron en lugares remotos, al aire libre, y que fueron planeadas por personas que mantenían relaciones íntimas con la víctima, la mayoría de ellos motivados por una ganancia económica (generalmente un seguro de vida o accidente). Se llegaron a establecer como homicidios utilizando incoherencias en las declaraciones del autor, las evidencia físicas, el comportamiento inapropiado de la defensa, la evidencia de la planificación y el supuesto comportamiento improbable de la víctima. Los homicidios de caídas representan un desafío único para los investigadores y, en caso de no descubrirse, pueden tener un impacto negativo en el proceso penal.

In relation to this last I would like to highlight the article published in September in the journal The American Journal of Forensic Medicine and Pathology entitled “Murder by Pushing: An Exploratory Analysis of Homicidal Falls From a Height“. It tries to explain the difficulty of classifying the cause and etiology of death in falls from a height, and how it provides criminals with the opportunity to avoid being detected as the perpetrators of a homicide. The article analyzes twelve homicides by falls and their results showed that the majority of homicidal falls occurred in remote places, in the open air, and that they were planned by people who had intimate relationships with the victim, most of them motivated by a economic gain (generally a life or accident insurance). They were established as homicides using inconsistencies in the author’s statements, physical evidence, inappropriate behavior of the defense, evidence of planning and alleged improbable behavior of the victim. Fall homicides represent a unique challenge for investigators and, if not discovered, can have a negative impact on the criminal process.

Por el contrario, a veces la ausencia de una evidencia nos hace descartar un hecho luctuoso, sin embargo, no siempre que no encontremos un indicio, no significa que no esté allí o que no haya estado allí y que como consecuencia de la participación de múltiples factores estos hayas desaparecido. La evidencia forense negativa se puede definir como el fallo en encontrar un rastro después de buscarlo. Tal evidencia a menudo es descartada y por lo tanto se falsea la investigación o no se llega a la resolución definitiva del caso. Sin embargo, si lo que nos falta es un simple indicio para cuadrar nuestra teoría, no debemos descartarla. O bien seguimos buscando o bien establecemos la posibilidad de su ausencia por factores extrínsecos a la investigación. Incluso estas ausencias de indicios pueden llegar a tener valor probativo. Veánse aquellos casos en los que se puede establecer una data determinada en función de la desaparición de determinados elementos (contenido gástrico, fenómenos cadavéricos, etc).

On the contrary, sometimes the absence of evidence makes us discard a sad fact, however, not always that we do not find a clue, it does not mean that it is not there or that it has not been there and that as a consequence of the participation of multiple These factors have disappeared. Negative forensic evidence can be defined as the failure to find a trace after looking for it. Such evidence is often discarded and therefore the investigation is falsified or the final resolution of the case is not reached. However, if what we lack is a simple indication to square our theory, we should not discard it. Either we continue searching or we establish the possibility of their absence due to factors extrinsic to research. Even these absences of clues can have probative value. See those cases in which you can establish a certain data depending on the disappearance of certain elements (gastric content, cadaveric phenomena, etc).

The frequency of these types of deaths is almost impossible to know, but there are certain contextual factors that can be warning signs in the investigation that we can not let go. Still, we will not always know what happened.

La frecuencia de este tipo de muertes es casi imposible de conocer, pero existen ciertos factores contextuales que pueden ser señales de advertencia en la investigación que no podemos dejar pasar. Aún así, no siempre sabremos lo que sucedió.

 

Sebastián Díaz About Sebastián Díaz
Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

Sebastián Díaz

Sebastián Díaz

Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

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