Crisis con los opiaceos, ¿Y ahora que?

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Heroína; caballo perdedor

Hace pocas fechas que compartíamos con ustedes, estimados lectores, una reflexión en la que el Dr. Diaz analizaba uno de los principales focos legales de toxicomanías, En Las toxicomanías no siempre empiezan en la calle, veíamos como, por ejemplo,  la epidemia de adicciones a opiáceos que asola al país paradigma del primer mundo como es Estados Unidos de América, no debe buscar los oscuros intereses de los grandes cárteles de la droga, sino las propias consultas de atención primaria donde los pacientes acuden entre otras cosas a consultar remedio para su dolor.

Crisis with opiates, what now?

A few dates ago that we shared with you, dear readers, a reflection in which Dr. Diaz analyzed one of the main legal focuses of drug addiction, In Drugs addictions don´t start  always on the street, we saw, for example, the epidemic of addictions opioids that ravages   United States of America, should not seek the dark interests of the big drug cartels, but the primary care consultations themselves where patients go among other things to consult a remedy for their pain.

Una vez el facultativo considera acabada la necesidad del fármaco recetado, el paciente, ya adicto a esta sustancia, termina comprándola en el mercado negro.

Once the doctor considers the need for the prescription drug finished, the patient, already addicted to this substance, ends up buying it on the black market.

Conocemos el mecanismo inicial del regreso de los opiáceos tras el enorme descenso que se experimentó en su consumo después de asociar el mismo a grupos marginales castigados por enfermedades infecciosas en adictos a drogas por vía parenteral. Hoy día, ese estereotipo del “yonki” que debía delinquir para conseguirse su dosis de heroína, y que coexistió con la epidemia de SIDA asociado al uso compartido de jeringuillas, ha desaparecido, pudiendo ser cualquiera de nuestros respetables vecinos alguno de los muchas personas adictas a opiáceos que se registran a nivel mundial.

We know the initial mechanism of the return of opiates after the enormous decrease experienced in their use after associating it with marginal groups punished for infectious diseases in drug addicts by parenteral route. Today, that stereotype of the “junkie” who had to commit a crime to get his dose of heroin, and coexisted with the AIDS epidemic associated with the sharing of syringes, has disappeared, and may be any of our respectable neighbors any of the many addicted people to opiates that are registered worldwide.

Queremos decir con esto, que a día de hoy, no hay una pista externa en el aspecto de una persona para que los médicos de atención primaria sospechen que se encuentran delante de una persona que necesita ayuda para iniciar un tratamiento de deshabituación a opiáceos.

We want to say with this, that today, there is no external track in the aspect of a person so that primary care doctors suspect that they are in front of a person who needs help to initiate a treatment of opiate detoxification.

No es un tema menor y por tanto el interesante articulo publicado en British Médica Journal Open titulado Risk of behaviour sugestivo of opioid abuse: a protocol for a sistematic review of validated assessment tools, arroja algo de luz sobre el posible camino a seguir. A estas alturas del problema, ya no valen nuevas afirmaciones sobre el motivo de la adicción. Ahora hay que actuar y para ello, primero hay que identificar a los pacientes reales que se presentan en las consultas de atención primaria.

It is not a minor issue and therefore the interesting article published in the British Medical Journal Open entitled Risk of behavior suggestive of opioid abuse: a protocol for a systematic review of validated assessment tools, sheds some light on the possible way forward. At this point of the problem, new claims about the reason for addiction are no longer valid. Now we must act and to do this, we must first identify the real patients who appear in primary care consultations.

El estudio presentado se basa en el análisis de herramientas psicométricas para medir riesgos de manifestar ciertos comportamientos que nos pongan sobre aviso de un posible consumo abusivo de opiaceos. Los propios autores refieren que esperan que su exposición ayude a los profesionales de la salud a saber determinar las medidas a aplicar según las características individuales de cada paciente.

The study presented is based on the analysis of psychometric tools to measure risks of manifesting certain behaviors that warn us of a possible abuse of opiates. The authors themselves report that they expect their exposure to help health professionals to know how to determine the measures to be applied according to the individual characteristics of each patient.

In the daily work of a forensic doctor, the use of these tools can be useful when a custody judge requests the determination of the drug addiction of a researcher, based on guiding the final meaning of the opinion. Under normal conditions, there are many cases in which there is not much light to throw until the results of the samples sent to the saturated laboratories of the National Institute of Toxicology arrive, whether or not they have previously passed through the laboratories of the Legal Medicine Institutes. count on this service. The type of study proposed by the authors of the article, would not give a definitive result of those requested by courts and tribunals, but it can give valuable provisional answers until the analytical confirmation.

It is, therefore, quite interesting the point of view provided in the linked article.

Have a good weekend.

En el quehacer diario de un médico forense, puede ser útil el uso de estas herramientas cuando desde un juzgado de guardia, se solicita la determinación de la toxicomanía de un investigado, en base a orientar el sentido final del dictamen. En condiciones normales, hay muchos casos sobre los que no hay mucha luz que arrojar hasta que llegan los resultados de las muestras enviadas a los saturados laboratorios del Instituto Nacional de Toxicología, hayan pasado o no previamente por los laboratorios de los Institutos de Medicina Legal que cuenten con este servicio. EL tipo de estudio propuesto por los autores del artículo, no darían un resultado definitivo de los solicitados por juzgados y tribunales, pero si que puede dar valiosas respuestas provisionales hasta la confirmación analítica.

Resulta, por tanto, bastante interesante el punto de vista aportado en el artículo enlazado.

Tengan un buen fin de semana.

Eduardo Ramos About Eduardo Ramos
Eduardo Ramos Campoy. Mente amplia e inquieta, de curiosidad insaciable. Máster en Ciencias Forenses y Derecho Sanitario. Especialista Universitario en Psiquiatría Forense.

Eduardo Ramos

Eduardo Ramos

Eduardo Ramos Campoy. Mente amplia e inquieta, de curiosidad insaciable. Máster en Ciencias Forenses y Derecho Sanitario. Especialista Universitario en Psiquiatría Forense.

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