Ampliando el verano 2019 (XVII)

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El Tajo de Ronda

Esta semana es la última de las re-publicaciones, a partir de la semana que viene volveremos con nuevos contenidos y como colofón quiero recordar un artículo en el que hacíamos hincapié en algunos aspectos del consumo de sustancias estupefacientes.

This week is the last of the re-publications, from next week we will come back with new content and as a colophon I would like to recall an article in which we highlighted some aspects of the consumption of narcotic substances.

Muertes por abuso de drogas: ¿miramos en la dirección correcta?

En muchas ocasiones ocurre que focalizamos toda nuestra atención en un problema, porque es más interesante, tiene mucho nombre o su situación social es más atractiva. Sin embargo mientras que miramos en esta dirección, el verdadero problema está en otro punto, del que estamos desenfocados y no nos enteramos de lo que está ocurriendo en esa otra dirección. Eso es lo que está ocurriendo en el caso de las muertes por consumo de las drogas de abuso.

Drug Abuse Deaths: Looking in the Right Direction?

It often happens that we focus all our attention on a problem, because it is more interesting, it has a lot of name or its social situation is more attractive. However, while we are looking in this direction, the real problem is at another point, from which we are out of focus and do not know what is happening in that other direction. That’s what’s happening in the case of drug-abuse deaths.

Desde hace unos años no paramos de leer noticias relacionadas con la «Crisis de los opiáceos», incluso en este foro nos hemos hecho eco de esto en artículos titulados «Crisis de los opiáceos en EEUU: estrategias reducir el daño» o «Opiáceos, o tropezar dos veces con la misma piedra«. En EEUU la lacra por el abuso de estas sustancias ha llegado a plantear un problema de índole nacional en la que el Gobierno de ese país ha lanzado una campaña de financiación de miles de millones de dólares para luchar contra ella. El número de fallecidos ha supuesto una hemorragia incesante que era difícil de atajar. Pero como decíamos no se ha canalizado el foco correctamente. En un artículo que publicábamos en amplia-mente.com hace unos meses, «Las mezclas nunca fueron buenas: fentanilo y cocaína«, ya hacíamos ver la importancia de no aislar algunas sustancias como la cocaína en estos casos de fallecimiento tras el consumo de drogas de abuso. En este post veíamos como la mezcla de fentanilo y cocaína estaban provocando miles de muertes entre los consumidores norteamericanos.

In the last few years we have not stopped reading news related to the «Opiate Crisis», even in this forum we have echoed this in articles titled «Opiate Crisis in the U.S.: Harm Reduction Strategies» or «Opioids, or stumbling twice over the same stone«. In the United States, the scourge of the abuse of these substances has come to pose a problem of a national nature in which the government of that country has launched a campaign to finance billions of dollars to fight against it. The death toll has been a relentless haemorrhage that was difficult to stop. But as we said, the focus has not been properly channelled. In an article we published in amplia-mente.com a few months ago, «The mixtures were never good: fentanyl and cocaine«, we already saw the importance of not isolating some substances such as cocaine in these cases of death after the use of drugs of abuse. In this post we saw how the mixture of fentanyl and cocaine were causing thousands of deaths among American consumers.

El mes pasado el Centre for Disease Control and Prevention (CDC) alertaba en un artículo acerca de la importancia que están teniendo la participación de los estimulantes en las muertes de los consumidores. En concreto en el artículo titulado «Drug Overdose Deaths Involving Cocaine and Psychostimulants with Abuse Potential — United States, 2003–2017» nos dice como entre los años 2016 a 2017, las tasas de mortalidad relacionadas con la cocaína y los psicoestimulantes aumentaron entre todos los grupos de edad y los grupos raciales/étnicos. Las tasas de mortalidad relacionadas con la cocaína y los psicoestimulantes, con y sin opiáceos, han aumentado. Los opiáceos sintéticos parecen ser el principal impulsor del aumento de la tasa de mortalidad relacionada con la cocaína, y los datos recientes apuntan a un aumento de la participación de los opiáceos sintéticos en las muertes relacionadas con los psicoestimulantes. Las muertes por sobredosis de cocaína y psicoestimulantes han aumentado en los Estados Unidos en los últimos años; entre 70.237 muertes por sobredosis de drogas en 2017, casi un tercio (32,9%) fueron por cocaína, psicoestimulantes o ambos. Como vemos, en un principio este aumento se vió que podía ser consecuencia del consumo combinado con opiáceos, sin embargo en los últimos tiempos también se están viendo muertes por consumo aislado de psicoestimulantes.

Last month the Centre for Disease Control and Prevention (CDC) warned in an article about the importance of stimulant involvement in consumer deaths. Specifically, in the article entitled «Drug Overdose Deaths Involving Cocaine and Psychostimulants with Abuse Potential – United States, 2003-2017» it tells us how between 2016 and 2017, mortality rates related to cocaine and psychostimulants increased among all age groups and racial/ethnic groups. Mortality rates related to cocaine and psychostimulants, with and without opiates, have increased. Synthetic opiates appear to be the main driver of the increase in cocaine-related mortality rate, and recent data point to an increased involvement of synthetic opiates in psychostimulant-related deaths. Deaths from cocaine overdose and psychostimulants have increased in the United States in recent years; among 70,237 deaths from drug overdose in 2017, almost one third (32.9%) were from cocaine, psychostimulants, or both. As we can see, at first this increase was seen to be a consequence of consumption combined with opiates, however in recent times deaths have also been seen by isolated consumption of psychostimulants.

Aproximadamente 14.000 consumidores de cocaína y 10.000 de metanfetamina murieron en los Estados Unidos en 2017, lo que representa un aumento de más de un tercio en comparación con 2016 y triplica el número de muertes ocurridas en 2012. A nivel nacional, la tasa de muertes por cocaína aumentó en 15 estados, con los picos más pronunciados en Wisconsin (85%) y Maryland (72%). Las muertes por sobredosis de metanfetamina aumentaron en 17 estados, con niveles más altos en Ohio (130%) y Virginia Occidental (94%). Más del doble de hombres que mujeres murieron por sobredosis de estimulantes en 2017, y los negros presentaron tanto la tasa de mortalidad más alta como el mayor aumento de muertes por cocaína. Los nativos americanos y nativos de Alaska experimentaron la tasa más alta de mortalidad por metanfetamina y el mayor aumento de la tasa, según el CDC.

Approximately 14,000 cocaine and 10,000 methamphetamine users died in the United States in 2017, representing an increase of more than one-third compared to 2016 and tripling the number of deaths in 2012. Nationally, the cocaine death rate increased in 15 states, with Wisconsin (85%) and Maryland (72%) the highest peaks. Methamphetamine overdose deaths increased in 17 states, with higher levels in Ohio (130%) and West Virginia (94%). More than twice as many men as women died from stimulant overdose in 2017, and blacks had both the highest mortality rate and the largest increase in cocaine deaths. American Indians and Alaska Natives experienced the highest methamphetamine death rate and the largest increase in the rate, according to the CDC.

Los datos preliminares de 2018 indican un aumento continuo de las muertes por sobredosis de drogas. El aumento de las muertes relacionadas con la cocaína y los psicoestimulantes y la continua evolución del panorama de las drogas indican la necesidad de un enfoque rápido, multifacético y amplio que incluya actividades de vigilancia amplias para informar estrategias de prevención y respuesta adaptadas y eficaces. Debido a que algunas muertes por estimulantes también están aumentando sin la participación conjunta de opioides, es necesario que las estrategias de prevención y respuesta evolucionen en consecuencia. Como vemos no podemos perder el foco en la intervención hacia una parte del problema de las drogas de abuso y centrarnos en una sustancia como serían los opiáceos si no que debemos ampliar el campo y tratar las drogas de abuso como un problema multifactorial y plurisectorial, sin olvidarnos de ninguna de ellas.

Preliminary data for 2018 indicate a continued increase in drug overdose deaths. The increase in deaths related to cocaine and psychostimulants and the continuing evolution of the drug landscape indicate the need for a rapid, multifaceted and comprehensive approach that includes comprehensive surveillance activities to inform tailored and effective prevention and response strategies. Because some stimulant deaths are also increasing without the joint involvement of opioids, prevention and response strategies need to evolve accordingly. As we see we cannot lose the focus on intervention towards a part of the drug abuse problem and focus on a substance such as opiates but we must broaden the field and treat drugs of abuse as a multifactorial and multi-sectoral problem, without forgetting any of them.

In our environment the consumption of synthetic opiates has not suffered such a significant increase, but if we think that the decrease in cocaine consumption occurred a few years ago, has recovered to figures similar to those we had before the economic crisis. We will continue alert to these results.

En nuestro entorno el consumo de opiáceos sintéticos no ha sufrido una elevación tan importante, pero si pensamos que el descenso del consumo de cocaína ocurrido hace unos años, se ha recuperado volviendo a cifras similares a las que teníamos antes de la crisis económica. Seguiremos atententos a estos resultados.

Sebastián Díaz About Sebastián Díaz
Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

Sebastián Díaz

Sebastián Díaz

Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

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