¿Quién pagará los platos rotos en la crisis de los opiáceos?

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La justicia que es ciega y a veces no ve la verdad.

Desde hace años les venimos informando en esta tribuna de la crisis de los opiáceos en EEUU, creo recordar que el primer artículo publicado fue en 2016, cuando alertábamos de la demanda excesiva de fentanilo en la calle. Gracias a la muerte de varios personajes públicos en el país norteamericano, esta crisis se hizo visible. Ahora toca pagar los platos rotos, ¿a quién le va a tocar?

Who foots the bill in opioids crisis?

For years we have been informing you in this forum of the opiate crisis in the U.S., I think I remember that the first article published was in 2016, when we warned of excessive demand for fentanyl in the street. Thanks to the death of several public figures in the North American country, this crisis became visible. Now it’s time for foots the bill, who’s going to get it?

Los orígenes de la epidemia de opiáceos se remontan a la prescripción excesiva por parte de los médicos, de analgésicos opioides contra el dolor en sus pacientes. Pero en los últimos años, las muertes debidas a los opiáceos sintéticos ilícitos han superado las muertes debidas a los analgésicos recetados. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, las muertes relacionadas con opioides sintéticos (excluida la metadona) se duplicaron entre 2015 y 2016. Este aumento puede atribuirse en gran medida a la aparición del fentanilo y sus análogos (por ejemplo el carfentanil). Un estudio en 10 estados de EE. UU determinó que más de la mitad de las personas que murieron por sobredosis relacionadas con opiáceos durante la segunda mitad de 2016 dieron positivo al fentanilo. Incluso, en un plan de choque ideado por la Administración Obama, se surtió a las escuelas y otros centros públicos de preparados de naloxona y naltrexona para tratar de combatir las sobredosis por estas sustancias.

The origins of the opiate epidemic can be traced back to the over-prescription by doctors of opioid pain relievers in their patients. But in recent years, deaths due to illicit synthetic opioids have surpassed deaths due to prescription painkillers. According to the Centers for Disease Control and Prevention, deaths related to synthetic opioids (excluding methadone) doubled between 2015 and 2016. This increase can largely be attributed to the emergence of fentanyl and its analogues (e.g. carfentanyl). A study in 10 U.S. states found that more than half of those who died from opiate-related overdoses during the second half of 2016 tested positive for fentanyl. Even schools and other public centers were supplied with naloxone and naltrexone preparations to try to combat opiate overdoses in a crash plan devised by the Obama Administration.

Hoy, en Cleveland (Ohio) se iba a celebrar una macrocausa contra la industria farmacéutica, que sería en último término la responsable de los costes económicos y en vidas que han sufrido los norteamericanos (en concreto habrían fallecido 400.000 personas entre 1997 y 2017 y habría costado un total de más de 50.000 millones de dólares). Se han presentado cerca de 2.500 demandas a los principales distribuidores y minoristas de medicamentos, incluidos CVS y Walmart. Los demandantes acusan a fabricantes como Teva de engañar al comercializar opioides con mensajes que minimizaban sus riesgos y a los distribuidores de no detectar ni detener las órdenes sospechosas. Las compañías son las responsables de notificar a la Administración de Control de Drogas si identifican algo fuera de lo común y de retrasar los envíos mientras se verifica la información. Sin embargo, justo cuando estaba escribiendo este artículo, las compañías acusadas han conseguido llegar a un acuerdo con las asociaciones de afectados denunciantes y les pagarán una indemnización de 260 millones de dólares. Esto se une a los más de 500 millones de dólares que un juez obligó a pagar a la compañía Johnson & Johnson en Oklahoma en Agosto de este año.

Today, in Cleveland (Ohio), a macro-case was to be held against the pharmaceutical industry, which would ultimately be responsible for the economic and life costs suffered by Americans (400,000 people would have died between 1997 and 2017 and would have cost a total of more than $50 billion). Nearly 2,500 lawsuits have been filed with major drug distributors and retailers, including CVS and Walmart. Plaintiffs accuse manufacturers like Teva of misleading by marketing opioids with messages that minimized their risks and distributors of failing to detect or stop suspicious orders. Companies are responsible for notifying the Drug Enforcement Administration if they identify anything unusual and for delaying shipments while information is verified. However, just as I was writing this article, the defendant companies have been able to reach an agreement with the associations of affected complainants and will pay them $260 million in compensation. This comes on top of the more than $500 million that a judge ordered Johnson & Johnson to pay in Oklahoma in August of this year.

Pero esta crisis no solo afecta a EEUU, la ONU nos alerta sobre la extensión mundial de la misma. Así en su informe anual presentado en Junio de este año, ya alertaba del incremento del uso y abuso de opiáceos en todo el mundo y como fármacos como el Tramadol se había hecho muy famosos y se había extendido su comercialización en países incluso de África. Este fármaco utilizado no solo como analgésico sino también como relajada o para aumentar las capacidades físicas y mentales, habría sido detectado también en el mercado negro, aumentando sus incautaciones de 10 kg en 2010 hasta los 125.000 kg en 2017. Además el fentanilo y sus derivados han multiplicado sus ventas, tanto en el mercado legal como en el ilegal en todo el mundo.

But this crisis does not only affect the United States, the UN alerts us to its global spread. Thus, in its annual report presented in June of this year, it already warned of the increase in the use and abuse of opiates throughout the world and as drugs such as Tramadol had become very famous and its commercialization had spread to countries including Africa. This drug, used not only as an analgesic but also as a relaxant or to increase physical and mental capacities, would also have been detected on the black market, increasing its seizures from 10 kg in 2010 to 125,000 kg in 2017. In addition, fentanyl and its derivatives have multiplied their sales, both in the legal and illegal markets around the world.

Cuando surgió esta crisis en EEUU nos preguntábamos si llegaría a nuestro medio e indudablemente, ante la globalización de nuestra sociedad, era indiscutible que antes o después nos viéramos afectados, solo era cuestión de tiempo. En España, el consumo de opiáceos entre 2010 y 2017 ha aumentado en un 79%, si lo que oyen, se consume casi un 80% más de estos derivados en nuestro país ahora que hace 7 años, y las muertes relacionados con opiáceos han superado las 1.000 por segundo año consecutivo, con un aumento exponencial entre las mujeres. El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas, han convocado una mesa de trabajo con el objetivo de “identificar los riesgos potenciales y adoptar medidas para mejorar la utilización de las presentaciones con mayor riesgo de dependencia”.

When this crisis arose in the United States we wondered if it would reach our milieu and undoubtedly, faced with the globalization of our society, it was indisputable that sooner or later we would be affected, it was only a matter of time. In Spain, the consumption of opiates between 2010 and 2017 has increased by 79%, if what you hear, almost 80% more of these derivatives are consumed in our country now than 7 years ago, and deaths related to opiates have exceeded 1,000 for the second consecutive year, with an exponential increase among women. The Ministry of Health and the Autonomous Communities, have convened a working group with the aim of «identify potential risks and adopt measures to improve the use of presentations with greater risk of dependence.

Si bien en EEUU los acusados son los fabricantes y los comercializadores de estas sustancias por su falta de cuidado en las tareas de vigilancia, ya que deberían de haber alertado antes del incremento en su venta. Además se les acusa de que han vendido los opiáceos sintéticos, por el mero hecho de ser sustancias químicas sintéticas, de ser más seguros y menos adictivos, cuando esto realmente no es así. Sin embargo, desde amplia-mente.com siempre nos hemos preguntado ¿cuál es el origen último de esta crisis?, ¿no será que nuestra sociedad cada día tolera pero el dolor y quiere que se le quite de encima de forma inmediata?, ¿requerimos cada vez sustancias más potentes para acabar con nuestros malestares? Este podría ser uno de los focos iniciales, sin embargo hay otro actor en todo este escenario que es el médico que prescribe esta sustancia. ¿Es quizás más fácil quitar el dolor a nuestro paciente lo antes posible y así no nos molesta más? o por el contrario ¿no podemos soportar la presión de los pacientes y por eso nos liberamos de ella prescribiéndole lo que nos piden?

Although in the USA the accused are the manufacturers and traders of these substances because of their lack of care in the surveillance tasks, since they should have warned before the increase in their sale. They are also accused of selling synthetic opiates simply because they are synthetic chemicals, safer and less addictive, when this is not the case. However, from broad-mind.com we have always wondered what is the ultimate origin of this crisis, isn’t it that our society tolerates every day but the pain and wants it to be removed immediately, do we need increasingly powerful substances to end our discomforts? This could be one of the initial focuses, however there is another actor in this whole scenario that is the doctor who prescribes this substance. Is it perhaps easier to remove the pain from our patient as soon as possible and thus does not bother us any more? Or on the contrary, can we not withstand the pressure of patients and therefore we free ourselves from it by prescribing what they ask us?

Today the patients have won a victory, but it was only a partial victory in this battle, the war is going to be very long. We should all examine our consciences and look inwards and ask ourselves, are the pharmaceuticals really responsible for this crisis? We will continue alert.

Hoy los pacientes han conseguido una victoria, pero solo ha sido una victoria parcial en esta batalla, la guerra va a ser muy larga. Deberíamos de hacer todos examen de conciencia y mirar para adentro y preguntarnos, ¿realmente son las farmacéuticas las responsables de esta crisis? Seguiremos atentos.

Sebastián Díaz About Sebastián Díaz
Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

Sebastián Díaz

Sebastián Díaz

Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

2 comentarios en “¿Quién pagará los platos rotos en la crisis de los opiáceos?

  • el 23 octubre, 2019 a las 10:28
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    Chani buenos días, te ruego publicites lo que te adjunto en tus redes, gracias y un fuerte abrazo.
    https://aciger.org/
    Buenos días, este es el Congreso on line que estamos preparando, por si os interesa, desde la Academia Iberoamericana de Geriatría y Gerontología. Saludos.

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