Autopsias en muertes postquirúrgicas, ¿un reto?

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Personal en un quirófano

Tras conmemorar el día contra la violencia de género, volvemos a publicar un artículo eminentemente práctico para aquellos que nos dedicamos a la patología forense. A veces se nos plantean retos desalentadores como el que hoy les proponemos.

Autopsies on postoperative deaths, a challenge?

After commemorating the day against gender violence, we again publish an eminently practical article for those of us dedicated to forensic pathology. Sometimes we are faced with daunting challenges such as the one we are proposing today.

No es raro que nos encontremos en la mesa de autopsias, a pacientes que proceden de la mesa de quirófano o que han pasado por esta recientemente.  La muerte en estos casos puede ocurrir como decimos durante la inducción anestésica, durante la intervención quirúrgica, en el postoperatorio inmediato o incluso como consecuencia de complicaciones que se dilatan en el tiempo hasta 30 días después de la intervención quirúrgica. Estas muertes son bastante más frecuentes de lo que podríamos suponer, en concreto se habla que son la tercera causa de muerte más frecuente tras las muertes cardíacas isquémicas y los accidentes cerebro-vasculares (se cree que aproximadamente mueren 4´2 millones de personas en el mundo al año en los primeros 30 días tras una intervención quirúrgica).

It is not uncommon for us to meet at the autopsy table, for patients coming from the operating theatre or who have recently passed through it.  Death in these cases can occur as we say during anaesthetic induction, during surgery, in the immediate post-operative period or even as a result of complications that dilate in time up to 30 days after surgery. These deaths are much more frequent than we might suppose, specifically it is said that they are the third most frequent cause of death after ischemic cardiac deaths and cerebrovascular accidents (it is believed that approximately 4.2 million people in the world die each year in the first 30 days after surgery).

El reto que supone este tipo de autopsia viene determinado principalmente por varios factores como la complejidad de la historia clínica que deberemos desentrañar antes de iniciar la propia autopsia. En segundo lugar, la anatomía del cadáver puede estar completamente alterada como consecuencia de la propia intervención quirúrgica, siendo muy difícil de determinar la localización, la vascularización o la distribución de las distintas estructuras. Por último, y por ello no menos complicado, se nos va a plantear cuál ha sido la causa de la muerte y que responsabilidad ha tenido la propia intervención quirúrgica sobre dicha muerte, si es una complicación, si es un defecto en la técnica de operación o si se debe a un fallo en la pericia del cirujano (que pueda acarrear una situación de denuncia por malpraxis médica).

The challenge posed by this type of autopsy is mainly determined by several factors such as the complexity of the clinical history that we must unravel before starting the autopsy. Secondly, the anatomy of the corpse may be completely altered as a consequence of the surgical intervention itself, making it very difficult to determine the location, vascularization or distribution of the different structures. Finally, and therefore no less complicated, we are going to be asked what was the cause of death and what responsibility the surgical intervention itself had for this death, if it is a complication, if it is a defect in the operating technique or if it is due to a failure in the surgeon’s expertise (which could lead to a medical malpractice complaint).

Tratando de ayudarles a nuestros lectores, traemos hoy a amplia-mente.com un artículo recientemente publicado en la revista Diagnostic Histopathology, dedicado como mini-simposium a la patología autopsica y en concreto este se titula «An approach to the autopsy examination of patients who die during surgery or in the post-operative period«. En el la autora nos presenta una aproximación a estas autopsias, en el que destaca que las principales cirugías que van a acabar en muerte y por tanto en autopsia son las intervenciones cardíacas, gastrointestinales, ortopédicas y por supuesto las de cirugía plástica. Entre las principales causa que llevan a la muerte tras la cirugía, la autora destaca aquellas debido a la propia patología por la que se estaba llevando a cabo la operación, debido a una patología preexistente (que puede o no haber sido diagnosticada en vida), a consecuencia de complicaciones postoperatorias (infecciones, hemorragias, tromboembolismos), debido a la anafilaxia o a complicaciones anestésicas o por errores anestésicos o quirúrgicos y por último como consecuencia de una causa no relacionada con la propia intervención quirúrgica.

Trying to help our readers, we bring today to amplia-mente.com an article recently published in the journal Diagnostic Histopathology, dedicated as a mini-symposium to autopsy pathology and specifically this is titled «An approach to the autopsy examination of patients who die during surgery or in the post-operative period«. Author presents us with an approach to these autopsies, in which she highlights that the main surgeries that will end in death and therefore in autopsy are cardiac, gastrointestinal, orthopedic and of course, plastic surgery. Among the main causes leading to death after surgery, the author highlights those due to the pathology for which the operation was being carried out, due to a pre-existing pathology (which may or may not have been diagnosed in life), as a consequence of post-operative complications (infections, haemorrhages, thromboembolisms), due to anaphylaxis or anaesthetic complications or anaesthetic or surgical errors and finally as a consequence of a cause not related to the surgical intervention itself.

La autopsia debe incluir una revisión completa y exhaustiva de la historia clínica pre, intra y postoperatoria, un examen externo detallado, la evisceración y la disección de los órganos internos. La recogida de muestras para investigaciones microbiológicas, virológicas, toxicológicas y/o inmunológicas debe planificarse antes de que se abra el cuerpo ya que con frecuencia sólo hay una oportunidad para obtener estas muestras antes de que se contaminen con el microbioma intestinal. Por último se recomienda la toma de muestras para el examen histopatológico. Por último la autora recomienda que en el informe se debe de recoger un resumen de todos los hallazgos (tanto macro como microscópicos y el resultado de todas las pruebas complementarias realizadas), se debe establecer una correlación clínico-patológica de dichos hallazgos y determinar la causa final de la muerte y su relación o no con la intervención quirúrgica sufrida, o con cualquier otro evento.

The autopsy should include a complete and exhaustive review of the pre, intra and postoperative medical history, a detailed external examination, evisceration and dissection of the internal organs. Sample collection for microbiological, virological, toxicological and/or immunological investigations should be planned before the body is opened as there is often only one opportunity to obtain these samples before they become contaminated with the intestinal microbiome. Finally, sampling for histopathological examination is recommended. At last, the author recommends that the report should include a summary of all the findings (both macro and microscopic and the results of all the complementary tests carried out), establish a clinical-pathological correlation of these findings and determine the final cause of death and its relation or not with the surgical intervention suffered, or with any other event.

Although autopsies after surgery can be daunting work, due to the complex medical and surgical history, distorted anatomy and the possibility of sepsis. However, they are susceptible to a thorough systematic approach to the patient that includes sample collection and photography at each step of the examination to successfully achieve our goal, which is none other than to determine the cause of death and its relationship to the surgical event.

Si bien las autopsias tras una intervención quirúrgica pueden ser trabajos desalentadores, debido a la compleja historia médica y quirúrgica, la anatomía distorsionada y la posibilidad de sepsis. Sin embargo, son susceptibles a un enfoque sistemático minucioso del paciente que incluye la recolección de muestras y la fotografía en cada paso del examen para alcanzar con éxito nuestro objetivo, que no es otro que determinar la causa de la muerte y su relación con el evento quirúrgico.

Sebastián Díaz About Sebastián Díaz
Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

Sebastián Díaz

Sebastián Díaz

Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

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