Rastreos, test rápidos y PCRs, ¿nuevas formas de lucha?

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Esquema de rastreo de posibles contactos con un paciente COVID-19 positivo

Ya está aquí, la esperábamos y no ha faltado a su cita. Quizás haya llegado antes de tiempo, quizás nos ha sorprendido lo pronto que ha llegado, pero indudablemente no ha faltado a su cita. La temida segunda oleada ha llegado quizás con menos fuerza que la primera pero indudablemente está aquí para quedarse. Vuelven los confinamientos, parciales, totales o perimetrales. Vuelven las restricciones de movimiento y las restricciones horarias. Y por supuesto vuelven las limitaciones de las reuniones. Pero, ¿nos hemos preparado para luchar contra este nuevo embate?, ¿con qué armas contamos para luchar contra el virus?

Tracking, rapid tests and PCRs, new ways of fighting?

It’ s already here, we were waiting for you and you didn’t miss your appointment. Perhaps it has arrived before time, perhaps it has surprised us how soon it has arrived, but undoubtedly it has not missed its appointment. The dreaded second wave has perhaps arrived with less force than the first but undoubtedly she is here to stay. The confinements, partial, total or perimeter, are returning. Restrictions of movement and time restrictions are coming back. And of course the limitations of meetings return. But have we prepared ourselves to fight this new onslaught, what weapons do we have to fight the virus?

Desde el inicio de la pandemia se pedía a gritos por parte de las autoridades científicas, no las políticas que son las que han manejado nuestras vidas en esta situación en los últimos meses, la existencia de rastreadores. Como toda enfermedad infecto-contagiosa, tan importante es tratar a la persona enferma como conocer con quién ha compartido sus últimas horas para poder conocer la posible extensión de dicho contagio. Sobre todo, teniendo en cuenta la alta contagiosidad del temido coronavirus que nos ataca. A día de hoy, casi 8 meses después de desatarse la pandemia en nuestro país (les recuerdo a los lectores que les escribimos desde España), aún se siguen reclamando la presencia de estos rastreadores, los que ahora mismo están trabajando son escasos en número y no tienen la suficiente capacidad para abarcar todo el espectro de posibles contagios que se producen en una comunidad.

Since the beginning of the pandemic, scientific authorities have been crying out for tracers, not the policies that have managed our lives in this situation in recent months. As with any infectious-contagious disease, it is as important to treat the sick person as it is to know with whom he or she has shared his or her last hours in order to know the possible extent of such contagion. Above all, taking into account the high contagiousness of the dreaded coronavirus that attacks us. Today, almost 8 months after the pandemic broke out in our country (I remind readers that we wrote to you from Spain), the presence of these trackers is still being demanded. Those who are working right now are few in number and do not have sufficient capacity to cover the whole spectrum of possible contagions that occur in a community.

Pero, una vez que conocemos a estos contactos, ¿qué habría que hacer?. En un primer momento y ante la escasez de armas diagnósticas (faltaban test PCR en nuestro entorno en la primera oleada), se mantenían en cuarentena a estos contactos hasta que desarrollaban síntomas y era en ese momento cuando se les practicaba la técnica de análisis del RNA viral. Sin embargo se podrían escapar algunos contagiados asintomáticos sin diagnosticar o incluso en algunos casos se podrían presentar falsos positivos (se habla de hasta un 4%). Posteriormente, en esta segunda oleada, se empezaron a realizar test PCR a todos los posibles contactos y se hicieron test masivos a la población. Con esto parecía que se controlaba la expansión del virus y se llegó a frenar la primera oleada del virus. O no. No está claro si fue esto o fueron las medidas de confinamiento tan estrictos que se llevaron a cabo.

But once we know these contacts, what should we do? At first, and in view of the shortage of diagnostic weapons (PCR tests were lacking in our environment in the first wave), these contacts were kept in quarantine until they developed symptoms, and it was then that the viral RNA analysis technique was applied to them. However, some asymptomatic infected people could escape without being diagnosed or even in some cases they could present false positives (we are talking about up to 4%). Later, in this second wave, PCR tests were started on all possible contacts and massive tests were done on the population. This seemed to control the spread of the virus and even slowed down the first wave of the virus. Or not. It is not clear if this was the case or if the containment measures were so strict that they were carried out.

Luego, en el periodo transcurrido tras la primera oleada, se llevaron a cabo test masivos de anticuerpos, tratando de localizar sujetos que habrían pasado la enfermedad o qué estuvieran pasándola en el momento de realizar dicho test. En estos casos se hicieron pruebas a grandes colectivos, en justicia por ejemplo, pero también en centros penitenciarios, en acuartelamientos o en otros centros institucionales. Cuando obteníamos un test positivo a IgM inmediatamente se ponía en cuarentena al sujeto y se le practicaba la prueba de PCR para determinar si el sujeto era contagioso en ese momento, es decir tratando de conocer la carga viral. Sin embargo en muchas ocasiones la fiabilidad de estas pruebas dejaban mucho que desear (se llegaron a comprar test a empresas chinas que tenían una sensibilidad y una especificidad del 60-70%) por lo que los falsos positivos y los falsos negativos eran bastante frecuentes.

Then, in the period after the first wave, massive antibody tests were carried out, trying to locate subjects who had passed the disease or were passing it at the time of the test. In these cases, tests were carried out on large groups, in the justice system for example, but also in prisons, barracks or other institutional centers. When we obtained a positive IgM test, the subject was immediately quarantined and a PCR test was performed to determine if the subject was contagious at that time, i.e. trying to find out the viral load. However, on many occasions the reliability of these tests left much to be desired (tests were purchased from Chinese companies that had a sensitivity and specificity of 60-70%) so false positives and false negatives were quite common.

Ahora, desde hace aproximadamente un mes, contamos con una nueva arma para luchar contra el virus, se trata de los test antigénicos rápidos. Con estas pruebas se trata de detectar proteínas de los antígenos virales. Son test mucho más rápidos (tenemos el resultado en 10-15 minutos), la técnica de la toma de la muestra es la misma que para la PCR (es decir toma nasofaríngea u orofaríngea), son más baratos que la PCR (aproximadamente entre 4 y 8 veces más baratos) pero van a tener una serie de limitaciones. Entre otras que van a ir dirigidos a identificar a personas asintomáticas que hayan tenido un contacto directo con un positivo o personas sintomáticas que se encuentren en los 5 primeros días de síntomas. Fuera de estas indicaciones el test pierde bastante eficacia. En estos casos que hemos referido, la especificidad es del 99´4% mientras que la sensibilidad es del 93´3%. Mientras que en otras personas fuera de los grupos indicados, la fiabilidad del test pierde mucho, ya que puede llegar a especificidad del 80% y a sensibilidad del 68%.

Now, for about a month, we have a new weapon to fight the virus, the rapid antigenic tests. With these tests we try to detect proteins of the viral antigens. They are much faster tests (we have the result in 10-15 minutes), the technique for taking the sample is the same as for PCR (i.e. nasopharyngeal or oropharyngeal), they are cheaper than PCR (approximately 4 to 8 times cheaper) but they will have a number of limitations. Among others, they are going to be directed to identify asymptomatic people who have had direct contact with a positive or symptomatic people who are in the first 5 days of symptoms. Outside these indications the test loses a lot of effectiveness. In these cases that we have referred to, the specificity is 99.4% while the sensitivity is 93.3%. While in other people outside the indicated groups, the reliability of the test loses a lot, since it can reach specificity of 80% and sensitivity of 68%.

Therefore, politicians and leaders of our country, listen to the scientists, these tests do not serve to screen the entire population, indiscriminately. It is possible that with their application some asymptomatic or supercontagious positives can be caught, but it is like killing flies with a cannon. We continue to believe that good contact tracing and the consistent application of diagnostic tests are the best weapons to stop this pandemic. We will continue to follow up on events.

Por tanto, señores políticos y dirigentes de nuestro país, escuchen a los científicos, estos tests tampoco sirven para hacer un screening a toda la población, de forma indiscriminada. Pueden que con su aplicación se consigan cazar algunos positivos asintomáticos o supercontagiadores, sin embargo es como matar moscas a cañonazos. Seguimos pensando que un buen rastreo de contactos y la aplicación coherente de los test diagnóstico son las mejores armas para frenar esta pandemia. Seguiremos atentos a los acontecimientos.

 

About Sebastián Díaz
Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

Sebastián Díaz

Dr. Sebastián Díaz Ruiz, soy Medico Forense en el Instituto de Medicina Legal de Málaga. Me apasiona la Patología Forense. Experto Universitario en Metodología de Investigación en Drogodependencias. Miembro de la Sociedad Española de Patología Forense y de la Asociación de Médicos Forenses de Andalucia. Autor del libro “Manual de Tanatopraxia y Tanatoestética”. Pero ante todo, mi principal inquietud es la investigación y aprender cada día algo nuevo.

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